Hirosima supuso el inicio de una carrera mundial por parte de los países más importantes para dominar la tecnología nuclear. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, las relaciones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron a deteriorarse y dieron lugar al período conocido como la Guerra Fría, que dejó el legado de la carrera armamentística de armas nucleares. Estados Unidos llevó la delantera y realizó decenas de explosiones nucleares en los desiertos de Nevada y en los atolones de las islas Bikini, en el océano Pacífico. La URSS realizó su primera experiencia atómica el 29 de agosto de 1949. La prueba sorprendió a los científicos y militares norteamericanos, quienes pensaban que los rusos estaban lejos de conseguir la tecnología necesaria. La noticia también sorprendió a la opinión pública y se creó una psicosis de miedo a un posible bombardeo ruso, por lo que muchos norteamericanos se apostaron con prismáticos a vigilar los cielos en espera de la inminente invasión.
Inglaterra en 1952, Francia en 1960, China en 1964, India en 1974 y Paquistán en 1998 también desarrollaron su propias bombas atómicas. En realidad, todos los países industrializados y muchos en vías de desarrollo tendrían capacidad para desarrollar su propia bomba atómica; que no lo hagan es más bien debido a la inutilidad del hecho que a las limitaciones técnicas. Sólo los países que se sienten amenazados o que quieren amenazar a otros están interesados en ello en la actualidad.
El desarrollo de las bombas de fusión fue más tardío que las de fisión, debido en parte a los complejos cálculos involucrados en la fabricación, para lo que fue necesario contar con los ordenadores más potentes de la época. El 1 de noviembre de 1952, EE.UU. probó con éxito la primera bomba termonuclear o bomba de hidrógeno en una isla del océano Pacífico; la Unión Soviética lo consiguió en 1953, Gran Bretaña en 1957, China en 1967 y Francia en 1968.
La carrera de armamentos provocó en los Estados Unidos la creación de una amplia red industrial en torno a las armas nucleares, conocida como el complejo de las armas nucleares. Durante medio siglo, este complejo fabricó unas decenas de miles de cabezas nucleares y detonó más de mil. El complejo nuclear se expandía por los estados de Nevada, Idaho, Washington y Carolina del Sur. Las armas eran probadas en el desierto de Nevada e incluso una vez se llegó almacenar uranio debajo de la ciudad de Nueva York. Los laboratorios de Nuevo México y California diseñaban las armas que se producían en Colorado, Florida, Missouri, Ohio, Tennesse y Washington. Hoy en día algunos de los lugares utilizados para esta empresa se han reconvertido para darles otros usos.
En 1989 se fabricó la última cabeza nuclear construida con plutonio en los Estados Unidos; hasta entonces, la producción de armas nucleares había aumentado desde la Segunda Guerra Mundial, cuando se fabricó el primer reactor para producir plutonio.
El complejo de producción de dichas armas fue cerrado en los ochenta, cierre que en principio fue temporal, y que más tarde llegó a ser permanente, cuando en 1991 se disolvió la Unión Soviética. La carrera armamentística se había interrumpido por primera vez desde la invención de la bomba atómica: una nueva era había comenzado.
Inglaterra en 1952, Francia en 1960, China en 1964, India en 1974 y Paquistán en 1998 también desarrollaron su propias bombas atómicas. En realidad, todos los países industrializados y muchos en vías de desarrollo tendrían capacidad para desarrollar su propia bomba atómica; que no lo hagan es más bien debido a la inutilidad del hecho que a las limitaciones técnicas. Sólo los países que se sienten amenazados o que quieren amenazar a otros están interesados en ello en la actualidad.
El desarrollo de las bombas de fusión fue más tardío que las de fisión, debido en parte a los complejos cálculos involucrados en la fabricación, para lo que fue necesario contar con los ordenadores más potentes de la época. El 1 de noviembre de 1952, EE.UU. probó con éxito la primera bomba termonuclear o bomba de hidrógeno en una isla del océano Pacífico; la Unión Soviética lo consiguió en 1953, Gran Bretaña en 1957, China en 1967 y Francia en 1968.
La carrera de armamentos provocó en los Estados Unidos la creación de una amplia red industrial en torno a las armas nucleares, conocida como el complejo de las armas nucleares. Durante medio siglo, este complejo fabricó unas decenas de miles de cabezas nucleares y detonó más de mil. El complejo nuclear se expandía por los estados de Nevada, Idaho, Washington y Carolina del Sur. Las armas eran probadas en el desierto de Nevada e incluso una vez se llegó almacenar uranio debajo de la ciudad de Nueva York. Los laboratorios de Nuevo México y California diseñaban las armas que se producían en Colorado, Florida, Missouri, Ohio, Tennesse y Washington. Hoy en día algunos de los lugares utilizados para esta empresa se han reconvertido para darles otros usos.
En 1989 se fabricó la última cabeza nuclear construida con plutonio en los Estados Unidos; hasta entonces, la producción de armas nucleares había aumentado desde la Segunda Guerra Mundial, cuando se fabricó el primer reactor para producir plutonio.
El complejo de producción de dichas armas fue cerrado en los ochenta, cierre que en principio fue temporal, y que más tarde llegó a ser permanente, cuando en 1991 se disolvió la Unión Soviética. La carrera armamentística se había interrumpido por primera vez desde la invención de la bomba atómica: una nueva era había comenzado.

domingo, octubre 16, 2011
Jose
































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3 comentarios:
que tenebroso ver todo eso, muchas de esas explociones han sido de pruebas para aumentar el poder de destrucción, espero que no sea usado en guerras
LAs fotos son tenebrosas y excelentes
Excelentes fotos compañero, se agradece el esfuerzo
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