El Grupo Étnico Taino [The Taino Ethnic People]


Los Tainos fueron un grupo étnico de pueblos amerindios de la familia de los arahuaca que habitaron las Antillas y el alto Orinoco durante la época precolombina.

Los taíno participaron en la enorme migración que, desde el siglo I, llevó a los pueblos de la familia lingüística arawaka desde el centro de la cuenca amazónica (bajo Río Negro) a los confines de la península de Florida. En el año 1492, habitaban en el arco antillano-caribeño compuesto por las islas La Española (actuales Haití y República Dominicana), Cuba, Puerto Rico, Jamaica y Bahamas, concentrándose en mayor número en La Española y el oriente de Cuba. Aunque es habitual suponer que fueron exterminados a mediados del siglo XVI, los censos indígenas de finales del siglo XX reflejan que quedan algunos núcleos sobrevivientes integrados por más de 70.000 individuos en Puerto Rico y más de 3.000 en las Bahamas, con cantidades menores en algunas de aquellas Pequeñas Antillas que, en el año 1492, estaban pobladas por taínos o por pueblos muy cercanos a ellos.



Otros pueblos indígenas relacionados con los taíno son los timucua y calusa del norte y sur, respectivamente, de Florida (Estados Unidos). Qué grado de relación tienen -o tenían- los taínos insulares con los de la península de Florida es todavía materia controvertida. La inmensa mayoría de los autores clásicos ubica la frontera taína en el estrecho de Florida y descarta, por tanto, cualquier presencia taína en tierra firme, pero existen grupos actuales autodenominados timucua y calusa que se reclaman taínos. Lo más plausible es suponer que estos dos pueblos de Florida pertenecían al área cultural del SO de Estados Unidos, pero con bastantes rasgos propios de la cultura antillano-caribeña. Serían, en este caso, pueblos con culturas de transición o de frontera. Avalan esta interpretación algunos factores culturales y, sobre todo, el hecho de que estas lenguas, en especial la timucua, son mayoritariamente arawaka-taínas o incluso proto-taínas, pero con tan numerosos préstamos de las lenguas del SO de Estados Unidos que se convierten en sincréticas -creole o "criollo".



Los taíno fueron el primer gran pueblo amerindio que tropezó con los conquistadores. Si dejamos aparte a los indígenas que acompañaron a Colón en la vuelta a España de su primer viaje (1493), fueron también los primeros y casi únicos en conocer en masa al Viejo Mundo: en 1495, unos quinientos taínos fueron enviados a Europa como esclavos -probablemente para pagar algunas deudas contraídas en Italia por Colón-. Este comienzo del comercio esclavista, aunque fue rápidamente atajado por la Corona española, no evitó numerosas rebeliones taínas entre las que destacarían las de Canoabo (Ka/iouna/bo, "Señor de la Casa de Oro" o, mejor dicho, "Señor de lo Sacramente Valioso") en 1495; es leyenda que murió en alta mar cuando Colón le llevaba preso hacia España y que, paradójicamente, su viuda, Anacaona (Annaka/iouna, "Centro de lo Celestialmente Valioso"), murió a manos de los españoles sublevados contra el Almirante; Hatuey o Yahatuey, quien había huido a Cuba desde La Española (1510-11) y Guamá (Cuba, 1522-1532), nombre que significa "señor" o "maestro" por lo que, en realidad, nunca sabremos su verdadero nombre. Otra rebelión famosa fue la de Enriquillo (Bahoruco, La Española, 1519-32). Difiere de las tres antes citadas no sólo por su dilatada duración sino, sobre todo, porque su líder era un indio ladino (alfabetizado), porque inicialmente se alzó de manera pacífica -aunque la intransigencia de los conquistadores le llevó no sólo a las armas sino también a recabar el apoyo de los esclavos negros cimarrones- y porque terminó con el primer tratado de paz que la Corona española firmaría con los amerindios. Aunque, desde que el dominico fray Antonio Montesinos denunciara los abusos cometidos contra los taíno (1511) fueron muchas las voces que se alzaron contra la matanza de indígenas apenas encubierta por el sistema de encomienda, lo cierto es que los taínos casi habían desaparecido a los cincuenta años del Descubrimiento. Del millón de taínos que calculan las estimaciones demográficas más actualizadas, se llegó en tan breve plazo a escasos millares. Hoy, los restos taínos intangibles son notorios, sobre todo en la toponimia; un geógrafo como L. Waibel (1943) pudo reconstruir con su ayuda el paisaje cubano de los tiempos inmediatamente anteriores a la Conquista. Además, los rasgos físicos de los taíno son evidentes en algunos núcleos de población actuales, en especial en la provincia de Yateras, en el oriente cubano.

Fuente: Espasa

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