La Formación de los Tornados [Tornado Formation]


Los tornados son tormentas desarrolladas alrededor de un sistema de bajas presiones de considerable intensidad, que suele ir acompañado de lluvias torrenciales, vientos de enorme violencia que se desplazan alrededor de su vórtice en sentido antihorario u horario según se desarrolle en el hemisferio norte o sur respectivamente, y nubes de tipo cumulonimbo con diámetros de 10-20 Km y un importante desarrollo vertical.

En su vórtice se registra el valor mínimo de la presión atmosférica, punto hacia el cual converge la masa de aire situada alrededor, aproximadamente a la misma velocidad que se desplaza en espiral ascendente hasta alcanzar su zona nubosa superior. Basándose en los daños de las estructuras que han sufrido la acción de un tornado, se ha estimado que la máxima velocidad del viento durante este tipo de tormentas puede llegar superar los 400 Km/h.



Con este término se definieron por primera vez las tormentas de gran intensidad acompañadas de lluvias torrenciales y aparato eléctrico que se desarrollaban en las costas occidentales de África. En la actualidad suele referirse especialmente a un tipo de tormentas de características similares que se desarrollan a lo largo de la cuenca del Mississippi, durante la primavera y comienzos del verano. Los tornados se encuentran asociados a zonas de bajas presiones atmosféricas en la que se produce el contacto frontal a lo largo de una línea de tormentas, de una masa de aire frío procedente del norte y otra de aire cálido y húmedo que se desplaza desde el Golfo de México.

Se forman en el seno de las corrientes ascendentes de tormentas, las cuales a su vez se originan en zonas de inestabilidad atmosférica, esto es, cuando la temperatura de la atmósfera disminuye rápidamente con la altura. Esta situación fuerza la elevación la columna de aire mientras se encuentra a mayor temperatura que la atmósfera que le rodea, y se prolonga hasta que la columna ascendente de aire y la atmósfera se encuentran en equilibrio y se forman nubes en forma de yunque.

Suelen tener una duración muy corta y su destrucción suele ser muy limitada en extensión, aunque realmente devastadora. Los daños se deben tanto a las velocidades que alcanzan los vientos como a la baja presión de su vórtice que en ocasiones puede hacer estallar los edificios. Los tornados son más comunes y frecuentes en las latitudes templadas, y suelen formarse al principio de la primavera, aunque según aumenta la latitud la "estación de los tornados" suele retrasarse. La zona donde se producen el mayor número de tornados de todo el planeta, se sitúa en la parte del centro y suroeste de Estados Unidos, al norte de Texas, Oklahoma, Kansas y zonas de Nebraska y Missouri.

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