Venecia es una ciudad italiana y a la vez capital de provincia situada a orillas del mar Adriático, al NE de Italia, en la región de Véneto. Ubicada sobre 120 islas formadas por 177 canales en la laguna existente entre los ríos Piave y Po, con una población en 1991 de 317.000 habitantes, es conocida internacionalmente por su estructura de canales unidos por puentes que atrae a un número incontable de visitantes.

En el siglo XII, entre 1140 y 1160, la figura del dux perdió su carácter monárquico y los poderes políticos y administrativos pasaron a manos del Maggior Consiglio, el cual estaba integrado por 45 miembros, mientras que un Minor Consiglio (compuesto por 6 miembros) ejercía el poder ejecutivo de manera conjunta con el Dux. En 1171, con el apoyo de genoveses y pisanos, Manuel I Comneno trató de excluir del Imperio a los venecianos y procedió a la detención de algunos de sus mercaderes; la respuesta fue inmediata: la IV Cruzada, cuyos armadores eran venecianos, en lugar de liberar Tierra Santa procedió a la conquista de Constantinopla. En 1310 se creó el Consejo de los X, destinado a vigilar el poder de la nobleza que intentaba recuperar el cargo de Dux como título hereditario. El mencionado Consejo no tardó en adquirir una gran importancia como órgano de control de la República.
Poco a poco, las tensiones existentes entre venecianos y genoveses se fueron agravando hasta desembocar a mediados del siglo XIII en el combate de 1257 junto a San Juan de Acre, donde sería derrotada la flota veneciana. Tras una tregua, la lucha se reanudó en el siglo XIV, cuando tras diversos fracasos Venecia obtuvo la derrota definitiva de los genoveses. En 1381, con la firma de la Paz de Turín, Génova perdía toda influencia política en el Mediterráneo y comenzaba así su ruina, al tiempo que Venecia quedaba como señora del tráfico en Oriente. A mediados del siglo XV, el inicio de las invasiones turcas supuso la decadencia de la supremacía veneciana, que tuvo que hacer frente simultáneamente a los ataques de los invasores extranjeros y de diversos estados peninsulares. En 1508, la alianza entre el Sacro Imperio Romano Germánico, el papa Julio II, Francia y España en la Liga de Cambray supuso el freno a la expansión veneciana en Italia, tras la derrota en Agnadello en 1509. Merced a una elaborada acción diplomática, Venecia recuperó sus dominios en 1516, pero no su poder político, lo que la llevó a perder Chipre en 1573, Candia en 1686 y Morea en 1718.
En 1797, la república veneciana fue conquistada y posteriormente disuelta por Napoleón Bonaparte, quien cedió su territorio a Austria mediante el Tratado de Campoformio. En 1805, Austria fue obligada a devolver Venecia al Reino de Italia, pero recuperó la ciudad en 1814, para perderla un año después cuando ésta se unió a Lombardía formando el Reino de Lombardía-Venecia. Sin embargo, la rebelión veneciana no se hizo esperar; en 1848 Venecia se rebeló contra Austria y se estableció nuevamente como República bajo el poder del estadista Daniele Manin, pero volvió a caer en manos de los austríacos un año después. En 1886, a consecuencia de la Guerra Austro-prusiana, Venecia pasó a integrarse en el recién creado Reino de Italia.

La base de la economía veneciana es el turismo, seguido de la fabricación de cristal (especialmente en la vecina isla de Murano) y la producción de encajes (en la isla de Burano). Ya en tierra firme destacan los astilleros, así como las industrias químicas y metalúrgicas.
Patrimonio artístico
El antiguo Guetto de Venecia constituye un barrio único y extraordinario, en el que podemos observar en las aguas la majestad y el esplendor de los monumentos circundantes.
Entre los edificios religiosos, destaca la Basílica de San Guirgio Maggiore, cuya construcción data de los siglos XV-XVII; el originario edificio benedictino fue construido en el siglo X, pero quedó plenamente destruido a consecuencia del terremoto de 1223. La iglesia fue construida en 1576 según el proyecto de Andrea Palladio, con una fachada de típica composición palladiana en la que se pueden apreciar dos frontones clásicos superpuestos. En el interior del templo se conservan algunas obras de Tintoretto. Las diferentes dependencias del monasterio se distribuyen en torno a dos claustros.
Iglesia Waldesian en el Palacio Cavagnis, construida en el siglo XVIII, se trata de un edificio monumental ubicado en pleno centro histórico de Venecia.
Iglesia de Santa María della Salute, construida en homenaje a la Virgen tras la epidemia de peste que azotó la localidad en 1630.
Galerías de la Academia, con un total de 24 salas consagradas al arte veneciano desde el siglo XIV al XVIII; destaca la presencia de obras de Tiziano, Tintoretto, Bellini y Giorgione.
El Puente de los Suspiros, el cual conecta el palacio con las prisiones públicas, constituía en su momento el nexo a través del cual los prisioneros eran llevados hasta la prisión en la que debían cumplir su condena.
Plaza de San Marcos
Constituye el centro de la ciudad y la zona más visitada por los turistas. La forma que a finales del siglo XX tenía esta plaza, centro político, religioso y social de la ciudad, fue delineada por siglos de historia de la República de Venecia. Con un carácter unitario, se encuentra articulada en dos amplios espacios intercomunicados: la plaza y la placita. El primer acondicionamiento de la plaza se remonta a los orígenes del ducado, a comienzos del siglo IX.
Situado en el extremo oriental de la misma se encuentran el Palacio Ducal y la Catedral de San Marcos, edificios principales de Venecia. En el año 832 se consagró la primera iglesia de San Marcos, el Evangelista, cuyos restos habían sido sustraídos, según la tradición, del monasterio de Alejandría por parte de dos navegantes venecianos. Inicialmente llamada de los Partecipiazio, por haber sido edificada por Angelo Partecipiazio, la iglesia fue destruida en 976 a causa del incendio provocado en el palacio ducal para desalojar a Pietro IV Candiano, cuyo sucesor inició la reconstrucción y restauración de los edificios.
El Palacio Ducal se inició en 814; fue destruido en cuatro ocasiones a consecuencia de sucesivos incendios, lo que dio pie a sus numerosas reconstrucciones, cada una de las cuales superaba en grandiosidad a la anterior. A finales del siglo XX, el palacio era un edificio gótico con algunos elementos renacentistas.
Simultáneamente se procedió a la construcción de diversos edificios más modestos en torno a la plaza, al tiempo que se levantaba el Campanile exento, como torre de defensa y vigía, con 91 m de altura. Pocos son los restos que se conservan de aquellos edificios, ya que en el siglo XII, al incrementarse el poderío de Venecia, el dux procedió a realizar un nuevo reajuste. Enterró el río Batario y redobló la explanada adyacente a la Basílica; de este tiempo datan las dos columnas que cierran el área de la Piazzeta hacia la laguna.
A finales del siglo XV se erigió la Torre del Reloj, cuya esfera decorada con dorados y esmaltes azules indica, además de las horas, los movimientos del sol y las fases lunares marcadas por los signos zodiacales. La reedificación de la plaza fue una obra continua a lo largo de la Edad Media, aunque siempre se intentó conservar las peculiaridades de su espacio físico. En 1545 se procedió a la construcción del edificio de la Ceca según el proyecto de Jacopo Sansovino; en él se procedería a la acuñación del ducado de oro, tan aceptado en los mercado europeos y orientales. A finales del siglo XX, el edificio se utilizaba como sala adyacente de la Biblioteca Marciana, cuyo edificio central fue construido también en aquella época.
El lado norte de la Plaza se encuentra ocupado por dos edificios: la procuraterie Vecchie (datado en el siglo XV) y la Procuraterie Nuove (del siglo XVI), ambas construcciones de estilo renacentista italiano. Estos dos edificios fueron durante la república veneciana la residencia de los nueve procuradores o magistrados entre los que era elegido el Dux como magistrado jefe. En las proximidades de estos dos palacios se encuentra el Atrio de Fabbrica Nuova (construido en 1810), en cuyos soportales están localizados diversos cafés y tiendas.
El Gran Canal
Se trata de la principal arteria del tráfico veneciano. A lo largo de su curso se pueden admirar la mayor parte de los palacios nobiliares de Venecia, entre los que destacan Dogama de Mar, Seminario Patriarcale, Basilica de Santa María de la Salute, Palacio Dario, Palacio Venier Dei Leoni, Palacio Moro, Palacio Loredan y un sin fin de palacios más, todos ellos dignos de ser admirados.
Puente del Rialto
Desde que se comenzó a habitar la zona veneciana, el Gran Canal se dotó de un puente que unía ambas orillas. Primero fue un puente de barcas; posteriormente, de madera; tras numerosos proyectos, en 1588 se decidió construir un puente según el proyecto de Antonio da Ponte, el cual quedó rematado en 1591 e incluyó en su elaboración una parte superior destinada a dar cabida a una serie de tiendas.

Fiestas locales: el Carnaval de Venecia
Nacido oficialmente en 1296, se ha constatado que ya desde 1162 los venecianos participaban en dicha celebración pagana. En el siglo XVIII, el carnaval duraba seis meses y se caracterizaba por el uso de la "bauta" (tradicional máscara blanca), cuyo objetivo era mantener el anonimato de aquellos que la usaban. A principios del siglo XX, el carnaval de Venecia sufrió una suerte de decadencia y no fue hasta 1980 cuando comenzó a resurgir. A finales del siglo XX seguía celebrándose y era durante la tercera semana de febrero cuando se producía el estallido urbano, con más de 500.000 visitantes extranjeros.
Gastronomía
Entre los primeros platos más tradicionales de la comida Veneciana destacan i bigoli, espaguetis realizados con harina de grano duro integral aliñados con una salsa propia de la zona. Resulta habitual encontrar como acompañamiento de la pasta las patatas a la veneciana, cocinadas en trocitos con aceite, mantequilla y cebolla. En los postres se muestra la cocina veneciana en toda su exquisitez; destacan, por ejemplo, los baicoli, delicadas galletas de sabor sutil; la rosada veneta, el zabajon, etc.

El origen de la ubicación geográfica de Venecia debe buscarse en el interés de los habitantes de la costa por refugiarse de los ataques de los hunos; con este objetivo, dichos pobladores decidieron situar su asentamiento en un lugar donde nadie pensaría vivir: en el fango de una laguna. Según la tradición, la ciudad fue fundada en el año 452 por los habitantes de Padua, Aquileia y otras ciudades italianas cuyos habitantes buscaban refugio en las islas de la laguna. Con la conquista por parte del Imperio de Oriente del territorio itálico y la posterior formación del Exarcado de Rávena, la comunidad lagunas quedó bajo el control de Bizancio, el cual quedaría reducido a un dominio formal. Finalmente, con la elección del dux de Venecia Agnello Partecipazio, se impuso el partido bizantino, a sabiendas de que la distancia del Imperio dejaba sin contenido a esa dependencia, al tiempo que servía de jure para proteger a la comunidad de la expansión franca. En este marco de inestabilidad política, los venecianos comenzaron a convertirse en comerciantes y mercaderes, capaces de hacer frente a las más largas rutas. Por ello, resultaba cada vez más necesario liberar el Adriático, ya que la amenaza de los piratas eslavos y la competencia de los musulmanes constituían dos inconvenientes para los mercaderes venecianos. En 991, el dux Pietro Orséolo II tomó la iniciativa e intervino con su armada al otro lado del Adriático; desembarcó en Zara y rescató el territorio circundante, hasta lograr apoderarse de Curzola y Lagosta (principales centros piratas), obteniendo el título de Dux Dalmatinorum. Este éxito supuso asimismo la obtención de privilegios especiales por parte del emperador de Bizancio.
En el siglo XII, entre 1140 y 1160, la figura del dux perdió su carácter monárquico y los poderes políticos y administrativos pasaron a manos del Maggior Consiglio, el cual estaba integrado por 45 miembros, mientras que un Minor Consiglio (compuesto por 6 miembros) ejercía el poder ejecutivo de manera conjunta con el Dux. En 1171, con el apoyo de genoveses y pisanos, Manuel I Comneno trató de excluir del Imperio a los venecianos y procedió a la detención de algunos de sus mercaderes; la respuesta fue inmediata: la IV Cruzada, cuyos armadores eran venecianos, en lugar de liberar Tierra Santa procedió a la conquista de Constantinopla. En 1310 se creó el Consejo de los X, destinado a vigilar el poder de la nobleza que intentaba recuperar el cargo de Dux como título hereditario. El mencionado Consejo no tardó en adquirir una gran importancia como órgano de control de la República.
Poco a poco, las tensiones existentes entre venecianos y genoveses se fueron agravando hasta desembocar a mediados del siglo XIII en el combate de 1257 junto a San Juan de Acre, donde sería derrotada la flota veneciana. Tras una tregua, la lucha se reanudó en el siglo XIV, cuando tras diversos fracasos Venecia obtuvo la derrota definitiva de los genoveses. En 1381, con la firma de la Paz de Turín, Génova perdía toda influencia política en el Mediterráneo y comenzaba así su ruina, al tiempo que Venecia quedaba como señora del tráfico en Oriente. A mediados del siglo XV, el inicio de las invasiones turcas supuso la decadencia de la supremacía veneciana, que tuvo que hacer frente simultáneamente a los ataques de los invasores extranjeros y de diversos estados peninsulares. En 1508, la alianza entre el Sacro Imperio Romano Germánico, el papa Julio II, Francia y España en la Liga de Cambray supuso el freno a la expansión veneciana en Italia, tras la derrota en Agnadello en 1509. Merced a una elaborada acción diplomática, Venecia recuperó sus dominios en 1516, pero no su poder político, lo que la llevó a perder Chipre en 1573, Candia en 1686 y Morea en 1718.
En 1797, la república veneciana fue conquistada y posteriormente disuelta por Napoleón Bonaparte, quien cedió su territorio a Austria mediante el Tratado de Campoformio. En 1805, Austria fue obligada a devolver Venecia al Reino de Italia, pero recuperó la ciudad en 1814, para perderla un año después cuando ésta se unió a Lombardía formando el Reino de Lombardía-Venecia. Sin embargo, la rebelión veneciana no se hizo esperar; en 1848 Venecia se rebeló contra Austria y se estableció nuevamente como República bajo el poder del estadista Daniele Manin, pero volvió a caer en manos de los austríacos un año después. En 1886, a consecuencia de la Guerra Austro-prusiana, Venecia pasó a integrarse en el recién creado Reino de Italia.

La base de la economía veneciana es el turismo, seguido de la fabricación de cristal (especialmente en la vecina isla de Murano) y la producción de encajes (en la isla de Burano). Ya en tierra firme destacan los astilleros, así como las industrias químicas y metalúrgicas.
Patrimonio artístico
El antiguo Guetto de Venecia constituye un barrio único y extraordinario, en el que podemos observar en las aguas la majestad y el esplendor de los monumentos circundantes.
Entre los edificios religiosos, destaca la Basílica de San Guirgio Maggiore, cuya construcción data de los siglos XV-XVII; el originario edificio benedictino fue construido en el siglo X, pero quedó plenamente destruido a consecuencia del terremoto de 1223. La iglesia fue construida en 1576 según el proyecto de Andrea Palladio, con una fachada de típica composición palladiana en la que se pueden apreciar dos frontones clásicos superpuestos. En el interior del templo se conservan algunas obras de Tintoretto. Las diferentes dependencias del monasterio se distribuyen en torno a dos claustros.
Iglesia Waldesian en el Palacio Cavagnis, construida en el siglo XVIII, se trata de un edificio monumental ubicado en pleno centro histórico de Venecia.
Iglesia de Santa María della Salute, construida en homenaje a la Virgen tras la epidemia de peste que azotó la localidad en 1630.
Galerías de la Academia, con un total de 24 salas consagradas al arte veneciano desde el siglo XIV al XVIII; destaca la presencia de obras de Tiziano, Tintoretto, Bellini y Giorgione.
El Puente de los Suspiros, el cual conecta el palacio con las prisiones públicas, constituía en su momento el nexo a través del cual los prisioneros eran llevados hasta la prisión en la que debían cumplir su condena.
Plaza de San Marcos
Constituye el centro de la ciudad y la zona más visitada por los turistas. La forma que a finales del siglo XX tenía esta plaza, centro político, religioso y social de la ciudad, fue delineada por siglos de historia de la República de Venecia. Con un carácter unitario, se encuentra articulada en dos amplios espacios intercomunicados: la plaza y la placita. El primer acondicionamiento de la plaza se remonta a los orígenes del ducado, a comienzos del siglo IX.
Situado en el extremo oriental de la misma se encuentran el Palacio Ducal y la Catedral de San Marcos, edificios principales de Venecia. En el año 832 se consagró la primera iglesia de San Marcos, el Evangelista, cuyos restos habían sido sustraídos, según la tradición, del monasterio de Alejandría por parte de dos navegantes venecianos. Inicialmente llamada de los Partecipiazio, por haber sido edificada por Angelo Partecipiazio, la iglesia fue destruida en 976 a causa del incendio provocado en el palacio ducal para desalojar a Pietro IV Candiano, cuyo sucesor inició la reconstrucción y restauración de los edificios.
El Palacio Ducal se inició en 814; fue destruido en cuatro ocasiones a consecuencia de sucesivos incendios, lo que dio pie a sus numerosas reconstrucciones, cada una de las cuales superaba en grandiosidad a la anterior. A finales del siglo XX, el palacio era un edificio gótico con algunos elementos renacentistas.
Simultáneamente se procedió a la construcción de diversos edificios más modestos en torno a la plaza, al tiempo que se levantaba el Campanile exento, como torre de defensa y vigía, con 91 m de altura. Pocos son los restos que se conservan de aquellos edificios, ya que en el siglo XII, al incrementarse el poderío de Venecia, el dux procedió a realizar un nuevo reajuste. Enterró el río Batario y redobló la explanada adyacente a la Basílica; de este tiempo datan las dos columnas que cierran el área de la Piazzeta hacia la laguna.
A finales del siglo XV se erigió la Torre del Reloj, cuya esfera decorada con dorados y esmaltes azules indica, además de las horas, los movimientos del sol y las fases lunares marcadas por los signos zodiacales. La reedificación de la plaza fue una obra continua a lo largo de la Edad Media, aunque siempre se intentó conservar las peculiaridades de su espacio físico. En 1545 se procedió a la construcción del edificio de la Ceca según el proyecto de Jacopo Sansovino; en él se procedería a la acuñación del ducado de oro, tan aceptado en los mercado europeos y orientales. A finales del siglo XX, el edificio se utilizaba como sala adyacente de la Biblioteca Marciana, cuyo edificio central fue construido también en aquella época.
El lado norte de la Plaza se encuentra ocupado por dos edificios: la procuraterie Vecchie (datado en el siglo XV) y la Procuraterie Nuove (del siglo XVI), ambas construcciones de estilo renacentista italiano. Estos dos edificios fueron durante la república veneciana la residencia de los nueve procuradores o magistrados entre los que era elegido el Dux como magistrado jefe. En las proximidades de estos dos palacios se encuentra el Atrio de Fabbrica Nuova (construido en 1810), en cuyos soportales están localizados diversos cafés y tiendas.
El Gran Canal
Se trata de la principal arteria del tráfico veneciano. A lo largo de su curso se pueden admirar la mayor parte de los palacios nobiliares de Venecia, entre los que destacan Dogama de Mar, Seminario Patriarcale, Basilica de Santa María de la Salute, Palacio Dario, Palacio Venier Dei Leoni, Palacio Moro, Palacio Loredan y un sin fin de palacios más, todos ellos dignos de ser admirados.
Puente del Rialto
Desde que se comenzó a habitar la zona veneciana, el Gran Canal se dotó de un puente que unía ambas orillas. Primero fue un puente de barcas; posteriormente, de madera; tras numerosos proyectos, en 1588 se decidió construir un puente según el proyecto de Antonio da Ponte, el cual quedó rematado en 1591 e incluyó en su elaboración una parte superior destinada a dar cabida a una serie de tiendas.

Fiestas locales: el Carnaval de Venecia
Nacido oficialmente en 1296, se ha constatado que ya desde 1162 los venecianos participaban en dicha celebración pagana. En el siglo XVIII, el carnaval duraba seis meses y se caracterizaba por el uso de la "bauta" (tradicional máscara blanca), cuyo objetivo era mantener el anonimato de aquellos que la usaban. A principios del siglo XX, el carnaval de Venecia sufrió una suerte de decadencia y no fue hasta 1980 cuando comenzó a resurgir. A finales del siglo XX seguía celebrándose y era durante la tercera semana de febrero cuando se producía el estallido urbano, con más de 500.000 visitantes extranjeros.
Gastronomía
Entre los primeros platos más tradicionales de la comida Veneciana destacan i bigoli, espaguetis realizados con harina de grano duro integral aliñados con una salsa propia de la zona. Resulta habitual encontrar como acompañamiento de la pasta las patatas a la veneciana, cocinadas en trocitos con aceite, mantequilla y cebolla. En los postres se muestra la cocina veneciana en toda su exquisitez; destacan, por ejemplo, los baicoli, delicadas galletas de sabor sutil; la rosada veneta, el zabajon, etc.
martes, enero 10, 2012
Jose
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