Atlas & Maps

La Evolución del Latín

0

A finales del II milenio a.C. las primeras tribus latinas de origen indoeuropeo se asentaron en el centro de Italia, en el valle del Tíber, y a esa región la denominaron Latium (Lacio), de donde procede el nombre del pueblo (latinos) y de su lengua (latín). Durante mucho tiempo, el latín fue una más de las lenguas itálicas, junto con otras indoeuropeas o preindoeuropeas. A medida que los latinos expandieron sus territorios por la península Itálica, su lengua incorporó influencias de estas lenguas, sobre todo del etrusco y del griego de la Magna Grecia (sur de Italia).
Aunque las inscripciones latinas más antiguas se remontan al s. VI a.C., hasta mediados del s. III a.C. no aparecieron las primeras obras literarias en latín. Siguiendo el ritmo de las conquistas de Roma, el latín pasó a ser la lengua del Imperio romano. Sus límites fueron Britania, en occidente; Armenia y Mesopotamia, en oriente; los ríos Rhin y el Danubio, al norte, y los desiertos de África, al sur.
Se pueden diferenciar los siguientes períodos de la lengua latina:
  • Latín arcaico. Comprende desde los primeros testimonios escritos (s. VI a.C.) hasta el s. II a.C. Es la etapa de formación y consolidación de la lengua. 
  • Latín clásico. Entre el s. II a.C. y el año 14, el latín se convirtió en una lengua precisa y depurada y en vehículo de una literatura que entonces se hallaba en su máximo esplendor, tanto en poesía como en prosa. 
  • Latín posclásico. Se refiere al período comprendido entre el año 14 y el s. II, que corresponde a la etapa barroca de la literatura latina. 
  • Latín tardío. Desde el s. II hasta la aparición de las lenguas románicas (600-800), el latín reflejó los cambios procedentes de la lengua hablada, pese a los esfuerzos de algunos autores por recuperar la pureza de otros tiempos. 
  • Latín medieval. Abarca hasta el s. XIV, cuando pasó a ser una lengua sólo escrita y usada por los hombres de letras. 
  • Latín humanístico. A partir del s. XV, los eruditos del Renacimiento intentaron volver a la pureza de la lengua clásica.
Atendiendo a las variantes del latín en un mismo momento histórico, cabe distinguir entre el sermo urbanus o latín literario, que suponía un uso muy cuidado de la lengua, tanto en el ámbito escrito como en el oral, y el sermo vulgaris o latín vulgar, que reflejaba el uso espontáneo y popular de la lengua, escapaba al rigor de la gramática y se caracterizaba por la creación de términos nuevos.
Pese a la transformación de los dialectos del latín en lenguas distintas, el latín conservó un estatuto particular de lengua culta. La mayoría de la producción intelectual, así como gran parte de la documentación jurídica, médica, diplomática, teológica y administrativa, continuó realizándose en esa lengua durante la edad media, el Renacimiento y la edad moderna. También crearon sus obras en latín los grandes humanistas, como Erasmo de Rotterdam y Luis Vives; filósofos, como René Descartes o Gottfried W. Leibniz; científicos, como Galileo, Copérnico e Isaac Newton, y naturalistas, como Carlos Linneo. Todos ellos lo utilizaron por su precisión y por la ventaja que suponía disponer de un idioma común, patrimonio de todos los europeos. El latín, por otra parte, fue la lengua oficial de la liturgia de la Iglesia católica hasta 1963, cuando el concilio Vaticano II dio paso a las lenguas vernáculas. 

So, what do you think ?