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Definición de Lírica tradicional

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 Para algunos, género literario; para los más, ingente corpus de poesía lírica que abarca desde el momento en que nacen las primeras manifestaciones literarias de la humanidad hasta el presente. El origen de la lírica tradicional, o de la canción folclórica acompañada e inseparable de la melodía musical, se sitúa en épocas preliterarias antiquísimas. Ha habido autores (filósofos y musicólogos especialmente), que han defendido que el primer lenguaje humano era modal, es decir, con entonación musical. De lo que no hay duda, porque se ha constatado en todas las culturas primitivas conocidas en la actualidad, es de que la canción tradicional ha vivido con el hombre desde los estadios culturales más primitivos, acompañando sus juegos infantiles, sus ritos de iniciación, de cortejo amoroso o funerales, sus labores agrarias y manuales, sus prácticas religiosas y festivas, etc.

(Grabación de campo realizada en Almoharín, Cáceres)

Incluso es un hecho universalmente comprobado que la cultura oral, y dentro de ella la lírica tradicional, desempeña una función social más importante cuanto más primitiva y menos condicionada esté la sociedad por la cultura de transmisión escrita y, por supuesto, por la moderna cultura audiovisual de masas. Poquísimas referencias y sólo indirectas, a través de historiadores romanos o latino-medievales, tenemos de la lírica tradicional hispánica anterior a la documentación de las jarchas romances de los siglos XI y XII. Las jarchas son unas pequeñas cancioncillas en romance mozárabe vulgar insertas como desenlace de muwashahas o moaxajas, complejos y elaborados poemas en árabe clásico y hebreo (véase jarcha).

Se cree que los autores árabes y judíos, que conocían la lengua y la tradición folclórica vulgar, incluían esas cancioncillas atraídos por su hermosa y elemental belleza poética, aparte de en cumplimiento de una moda literaria que, en ocasiones, también les llevaba a rematar sus composiciones con cancioncillas en árabe vulgar. Las jarchas mozárabes, de compleja y polémica transcripción y muy difícil interpretación para los filólogos, constituyen la primera documentación románica de la lírica tradicional. Muy poco después empiezan a documentarse los refrains franceses y las cantigas de amigo galaico-portuguesas, que tienen en común con las jarchas, aparte de ciertas imágenes y rasgos estilísticos, el ser lírica femenina puesta en boca de mujeres y reflejar sus puntos de vista sobre el amor y la vida.

La lírica de mujer es una constante en la cultura universal de todas las épocas. Mientras la épica, sus héroes, sus difusores o transmisores y su función se ha asociado preferentemente al mundo masculino, la lírica, desde sus orígenes hasta hoy, ha estado estrecha aunque no exclusivamente ligada a la mujer como creadora y transmisora, por cuanto refleja su sensibilidad e ideología. Fuera del corpus de las jarchas y de las cantigas de amigo galaico-portuguesas (véase LITERATURA GALLEGA y cantiga), es muy poco lo que conocemos de la canción folclórica hispanomedieval antes de finales del siglo XV, y es a través, fundamentalmente, de crónicas u obras mayores que aquí y allá llevaban insertos pasajes líricos.

No obstante, desde antiguo se aprecia la creciente influencia de la canción folklórica sobre obras y autores cultos, que llegan a crear subgéneros, como la serranilla, directamente inspirados en la tradición popular (de todos modos, los límites y razón de ser de poemas encuadrados en la pastorela cortesana pueden resultar harto confusos). Esta influencia o más bien interacción entre lírica tradicional y poesía culta o escolar es otro fenómeno tan constante en nuestra literatura que sin él no es posible explicar la poesía, de un Juan del Encina, Lope, Machado, Lorca, Alberti y otros tantos creadores.

A fines del siglo XV, comienza un fecundo período de recuperación y dignificación de la lírica tradicional. Los músicos y poetas a sueldo de las cortes españolas y portuguesas las recopilan, a menudo las armonizan, y las incluyen a veces con notación musical en colecciones habitualmente llamadas Cancioneros. Algunos, como el Cancionero musical de Palacio o el Cancionero de Uppsala, han preservado una enorme cantidad de cancioncillas, de raigambre seguramente medieval, compuestas habitualmente en los dos metros más tradicionales de la época, que muchas veces aparecían combinados: el zéjel y el villancico glosado.

Desde la primera mitad del siglo XVI, ritmos importados de América renuevan el perfil de la lírica cantada. Y hacia 1580 surge una nueva moda poético-musical, la de la seguidilla «moderna», que acentúa la decadencia de los metros arcaicos y adquiere enorme difusión. Paralelamente, el teatro, la novela, los vocabularios, las recopilaciones de refranes comentados y las misceláneas de casos curiosos dan acogida a multitud de canciones tradicionales. Los autores cultivados, por su parte, las glosan en forma poética, con lo que la lírica tradicional se convierte en uno de los géneros más importantes y mejor conocidos durante los llamados Siglos de Oro.

En el siglo XVIII, disminuye el aprecio y la documentación literaria de la lírica tradicional; sin embargo, el Romanticismo vuelve a reivindicarla vigorosamente (ya, por lo general, por razones eruditas y a menudo nacionalistas), e incluso a plantear su recopilación a través de un trabajo de campo: desde el Cancionero popular (1865) de E. Lafuente y Alcántara, o los Cantos populares españoles de F. Rodríguez Marín (1882-1883), hasta hoy, han visto la luz miles de recopilaciones folklóricas pertenecientes a España y América, donde se muestra un género tradicional de vitalidad, riqueza de formas y de temas, e interés literario, sociológico y antropológico extraordinarios. Frutos de una importancia extraordinaria ha dado el estudio de la poesía tradicional en el mundo sefardita, a través de viejos impresos o en las encuestas llevadas a cabo a lo largo del siglo XX en los principales centros de la Diáspora, de la Segunda Diáspora (o lo que es lo mismo, Estados Unidos, Canadá) y el moderno estado de Israel.

Temas relacionados
España: Literatura.
Cancioneros españoles.
Cancionero musical de palacio

Bibliografía
FRENK, M.: Las jarchas romances y los comienzos de la lírica románica, México, 1985.
FRENK, M.: Corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV a XVII), Madrid, 1987 (Suplemento, 1992).

A. Gómez Moreno.

LÍRICA TRADICIONAL

Fuente: Britannica

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