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Geografía e Historia de Lille [Francia]

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 Ciudad de Francia, capital del departamento de Norte (Nord) y de la región administrativa de Norte-Paso de Calais (Nord-Pas-de-Calais). Tiene una población aproximada de 181.000 habitantes (2001).

Situada en una extensa cuenca carbonífera en la orilla derecha del río Deule, el entorno geográfico de la ciudad está compartimentado por diversos brazos canalizados de dicho río, afluente del Lys. Apenas la separan 14 km de la frontera con Bélgica, y 212 de París, en dirección S-SO.

Historia

Lille ha pertenecido históricamente al ámbito flamenco valón. La ciudad estuvo, desde el siglo X y durante la mayor parte de la Edad Media, integrada en el condado de Flandes. El origen del núcleo de población que dio lugar a Lille fue un castillo erigido por los condes de Flandes entre dos brazos del Deule y llamado L’Ile, nombre del que deriva el de la ciudad (hasta el siglo XVIII se utilizó la grafía L’Ile). En torno a esta fortaleza se formó una villa que el conde Balduino IV de Flandes hizo fortificar en 1030. Durante el reinado de Felipe Augusto de Francia (1180-1223), la villa recibió sus fueros y libertades municipales. En 1212, un levantamiento popular contra el poder condal concluyó con la derogación de los fueros. Dos años después tuvo lugar junto a la ciudad, en el paraje de Bouvines, la célebre batalla entre Felipe Augusto y la coalición germano-inglesa, a la que se había unido el propio conde de Flandes. Durante el siglo XIII, Lille experimentó un gran florecimiento comercial, gracias a su rica producción de tejidos. Los condes de Flandes establecieron en sus dominios un ciclo anual de ferias, que incluían a Lille, Torhout, Ypres y Messines, y que prolongaba la actividad comercial en estas regiones durante la mayor parte del año. Las ferias de Lille, especializadas en tejidos, se convirtieron en unas de las más importantes de Europa, pero declinaron en el siglo XIV, al desarrollarse la cercana ciudad de Brujas como mercado permanente.

En la segunda mitad del siglo XIV, Lille pasó al dominio de los duques de Borgoña, que hicieron erigir en ella el palacio de Rihour, donde se celebraban magníficas fiestas. A la muerte del duque Carlos el Temerario (1477), la ciudad pasó a los Habsburgo, merced al matrimonio entre la heredera de aquél y el archiduque Maximiliano, futuro emperador de Alemania. De éste, Lille pasó, junto a Flandes, a Carlos I de España y V de Alemania, y desde entonces corrió la misma suerte que los Países Bajos españoles. En el contexto de la rebelión holandesa contra la dominación española, Lille, como ciudad católica, tomó partido por los Habsburgo, y en 1579 suscribió el segundo Tratado de Arrás con las ciudades valonas de Ardries y Douai para constituir la Liga de Arrás, que se enfrentó a la protestante Unión de Utrecht.

La historia de la ciudad durante el siglo XVII estuvo marcada por el enfrentamiento bélico entre Francia, España y el Imperio por el control sobre las regiones valonas fronterizas. Lille sufrió con gran dureza los ataques austríacos durante la Guerra de Devolución, y en 1667 fue asediada y conquistada por el ejército de Luis XIV de Francia. Al año siguiente, la Paz de Aquisgrán estableció de manera definitiva la soberanía francesa sobre la ciudad. El Rey Sol encargó entonces al arquitecto militar Sébastien Le Prestre de Vauban la fortificación de la ciudad, a fin de proteger la frontera francesa con los dominios imperiales. Integrada en la monarquía francesa, Lille se convirtió en la metrópoli de los países valones. En 1708, durante la Guerra de Sucesión española, cayó en poder de Austria al ser conquistada por Eugenio de Saboya y el general Marlborough, que vencieron al mariscal Boufflers, defensor de la ciudad. En 1713, y en virtud del Tratado de Utrecht, fue de nuevo devuelta a Francia.

En 1792, en el transcurso de la Guerra de la Convención, la ciudad fue asediada de nuevo por los austríacos, que en esta ocasión hubieron de retirarse ante la tenaz resistencia de las milicias populares y de la pequeña guarnición que protegía sus fortificaciones. En 1802 se convirtió en capital del departamento de Norte.

Lille sufrió la ocupación del ejército alemán durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales. La batalla por el control de la frontera franco-belga produjo graves destrucciones en su entorno y en el propio casco urbano de la ciudad, que fue bombardeado repetidas veces.

Patrimonio artístico

El casco viejo de la ciudad se extiende en dirección N-S. Los numerosos vestigios del periodo borgoñón y anterior a la dominación francesa han dejado un importante conjunto monumental del barroco flamenco. La ciudad vieja es una gran plaza fuerte rodeada por un impresionante conjunto de fortificaciones iniciado en el siglo XI y concluido en 1866 (si bien con posterioridad a esa fecha se realizaron diversas obras de reparación del recinto fortificado). Después de la conquista francesa en 1667, el arquitecto militar Sébastien Le Prestre de Vauban se encargó del diseño de las fortificaciones lillenses por encargo de Luis XIV. Vauban fue el autor del proyecto arquitectónico de la ciudadela pentagonal estrellada, construida entre 1667 y 1673 al O del antiguo centro urbano, y que a finales del siglo XX era la obra mejor conservada de ese gran arquitecto.

Durante los siglos XVIII y XIX, la ciudad creció dentro del recinto delimitado por las murallas de Vauban, de manera que se formó un área urbana de forma elíptica con la iglesia principal de Nôtre-Dame-de-la-Treille como centro. El crecimiento industrial de la época de Napoleón III produjo la demolición de gran parte de los bastiones meridionales de la época de Luis XIV y la ampliación de la línea de murallas hacia el S, hasta delimitar un área urbana que prácticamente doblaba el perímetro de la anterior. La ciudad pasó en unos pocos años de tener 52.000 habitantes a 216.000. En esta misma época se abrió una gran arteria que enlazaba, en diagonal, la ciudadela con la estación de ferrocarril. Esta arteria, llamada Boulevard de la Liberté, recorre la ciudad de SE a NO, y separa la ciudad vieja, en el N y delimitada por las antiguas murallas, de la ciudad nueva, en el S, con su ensanche de calles amplias y regulares. El gran desarrollo industrial y comercial que experimentó la ciudad en esta época favoreció su expansión con la inclusión de los suburbios y la construcción de grandes barrios obreros al SE. En la actualidad, la antigua ciudadela se halla situada al N de Lille, al haberse desarrollado la ciudad continuamente hacia el S y el E. Los suburbios de la aglomeración circundante han crecido sobre todo en dirección SE y NE.

Aparte de las impresionantes fortificaciones de Vauban, la ciudad ofrece escasos atractivos arquitectónicos. La iglesia principal, Nôtre-Dame-de-la-Treille, fue comenzada en 1855 en estilo neogótico y su construcción se prolongó hasta bien entrado el siglo XX. La iglesia de Saint-Maurice fue, en su origen, un edificio gótico del que apenas se conserva nada, ya que fue reconstruido en el siglo XVII en estilo barroco. Su torre es el punto más elevado de la ciudad. La iglesia de Sainte-Madeleine, construida según el modelo de un templo griego clásico, guarda en su interior obras pictóricas de Van Dyck y Rubens. Otros edificios religiosos de interés son la iglesia de Saint-André, construida en 1702; la de Saint-Michel, neorrománica; la de Sainte-Catherine, de 1725; y, finalmente, la sinagoga judía.

Entre los edificios de carácter civil destacan el ayuntamiento, erigido en el emplazamiento del antiguo palacio de Rihour de los duques de Borgoña; el Palacio de Bellas Artes, construido entre 1888 y 1892 por los arquitectos Berard y Dalmas, y que alberga una importantísima colección de pintura flamenca de entre los siglos XV y XX; y la Bolsa Vieja, de estilo flamenco del siglo XVII en piedra y ladrillo, diseñada por Julian Destre, y que se encuentra en la plaza llamada actualmente del General de Gaulle (hijo predilecto de la ciudad).

Pero, sin duda, uno de los monumentos más significativos de Lille es la Puerta de París. Erigida en 1682 para conmemorar la conquista de Flandes por Luis XIV, la puerta es prácticamente el último vestigio que queda de las edificaciones originales que rodeaban la ciudadela militar. Destaca, ante todo, su magnífica decoración escultórica.

Otro edificio de interés es el Hospital de la Condesa, fundado en 1236 y reconstruido en varias ocasiones entre los siglos XV y XVII. La ciudad cuenta asimismo con numerosos jardines y bulevares, con profusión de monumentos escultóricos, como el dedicado a la Guerra Franco-prusiana, la estatua del mariscal Boufflers, la estatua ecuestre de Juana de Arco o la columna levantada en memoria de la resistencia de la ciudad en 1792, situada en la Grande Place.

Por último cabe destacar que Lille es sede de una prestigiosa universidad estatal, trasladada a la ciudad en 1885 desde Douai y reorganizada en 1970, cuando fue dividida en Lille I, II y III. Asimismo, hay una universidad católica y diversas escuelas técnicas y comerciales. También está representado en la ciudad el prestigioso Instituto Pasteur.

Economía

Lille constituye el centro de la cuarta aglomeración urbana de Francia. Es la metrópoli cultural y económica de la región industrial de Norte-Paso de Calais y en ella tienen su sede numerosos organismos públicos (entre ellos, la prefectura regional). La conurbación lillense (que incluye a los municipios de Roubaix y Tourcoign, integrados en su red urbana) cuenta con cerca de un millón de habitantes y forma parte del área urbana central, que se extiende desde Arrás y comprende la mayor parte de la gran cuenca minera del norte del país. Esta gran aglomeración demográfica e industrial se prolonga al otro lado de la frontera belga en las ciudades valonas de Courtrai y Tournai.

La ciudad posee un tejido industrial consistente y de tradición muy antigua, apoyado en el sector textil (algodón, lino, lana). Junto a Roubaix y Tourcoign, forma el centro de producción textil más importante de Europa y una de las mayores concentraciones industriales de Francia. La revolución industrial dio un empuje decisivo al sector textil, de tradición multisecular en la ciudad, y Lille se convirtió en uno de los principales centros de producción de hilaturas de algodón del mundo, en competencia directa con la inglesa Manchester. El crecimiento de Roubaix (105.000 habitantes) y Tourcoign (100.000 habitantes) correspondió sobre todo a esta época y fue paralelo al desarrollo industrial, lo que se tradujo en una imbricación absoluta en el paisaje entre las zonas de vivienda y las instalaciones fabriles. En la actualidad, con sus más de 150.000 trabajadores (43% de la población activa industrial), las fábricas de tejidos e hilaturas de la conurbación lillense generan un tercio de la producción nacional de algodón, la mitad de la de lana y el 90% de la de lino.

No obstante el predominio absoluto del sector textil, la industria de Lille está bastante diversificada. Su crecimiento industrial y comercial se ha visto favorecido por la proximidad de los países del norte de la Unión Europea, y por su posición estratégica como eje de comunicaciones entre la cuenca mediterránea y la fachada noratlántica. Entre las principales actividades del sector secundario, cabe destacar la industria de transformación agroalimentaria (que se nutre de la producción agrícola de la región circundante), la siderometalúrgica pesada, la química (tintes), la mecánica, la eléctrica, la papelera y los suministros industriales de todo tipo.

La industria se caracteriza por la escasa cualificación de su personal y por un bajo nivel de salarios, que produce una calidad de vida inferior a la de otras grandes aglomeraciones industriales francesas. El futuro del sector secundario en Lille depende de la instalación de nuevas industrias de alta cualificación, cuyo desarrollo se ve favorecido en la actualidad por la mejora de los servicios educativos (universidad de Villeneuve-d’Ascq). Sin embargo, el mayor crecimiento industrial en los últimos años se ha producido en la cuenca minera y en la costa de Norte-Paso de Calais, mientras Lille quedaba relegada a un segundo término en la dinámica económica más reciente de esta región. Por ello, el principal vector económico apuntaba a comienzos del siglo XXI al desarrollo de las actividades terciarias, muy precarias todavía, especialmente en las áreas fabriles de Roubaix y Tourcoign.

El crecimiento de la ciudad se explica, en buena medida, por su carácter de encrucijada. Lille se halla, en efecto, en el límite lingüístico entre el francés y el flamenco, en el límite geográfico entre Francia y los Países Bajos. Es, por lo tanto, un importante nudo de comunicaciones y transportes, dado su carácter de escala en la ruta tradicional entre París y los Países Bajos. A fines de la década de 1980 se convirtió en uno de los grandes ejes de comunicación de Francia, debido a la construcción de la línea ferroviaria Eurostar, que conecta París y Londres. La afluencia masiva de viajeros aceleró el desarrollo urbano de la ciudad, del que es ejemplo el gran complejo arquitectónico de Euralille, diseñado por los arquitectos Koolhaas, Nouvel y Postzamparc, y que combina la estación de tren, el centro comercial, oficinas y diversos espacios de ocio. Por otro lado, una parte importante de las comunicaciones entre la ciudad y su entorno inmediato ha estado asegurada tradicionalmente por la red de canales navegables del Deule. La ciudad cuenta, además, con un aeropuerto internacional. Lille es, asimismo, el principal centro de distribución comercial del departamento de Norte. Desde 1925 se celebra anualmente en la ciudad una gran feria internacional de comercio.

Direcciones en Internet.

http://www.lille-webcity.fr
http://www.mairie-lille.fr

VHL

LILLE [FRANCIA]

Fuente: Britannica

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