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Biografía de Ernesto, Archiduque de Austria (1553-1595)

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 Archiduque de Austria, fue gobernador de los Países Bajos durante un corto periodo de tiempo. Nacido en Viena en el año 1553 y muerto en Bruselas en el año 1595. Fue el cuarto hijo de emperador Maximiliano II y de María de Austria. Durante su vida realizó importantes servicios, a su tío el rey de España, Felipe II y a su hermano el emperador, Rodolfo II.

En el año 1563, a la edad de diez años, abandonó Viena para dirigirse junto a su hermano, el futuro emperador Rodolfo II, a la corte de Felipe II. En este viaje ambos archiduques estuvieron acompañados por su ayo el barón Adam Dietrichtein. Fueron muchas las razones que motivaron el viaje de los jóvenes príncipes, la principal fue el deseo de su padre y del rey de España de estrechar los lazos entre ambas ramas de la familia, ya que ambos podían necesitar el apoyo del otro para afianzarse en el poder y luchar contra sus enemigos. Parece que Felipe II, tenía interés en que sus sobrinos fueran conocidos en España, debido a que la sucesión al trono no estaba asegurada, puesto que el príncipe de Asturias, Carlos, había dado sobradas muestras de su débil constitución y de graves problemas mentales. Por tanto es muy posible que Felipe II intentara asegurar que un miembro de su familia, aunque fuera de la rama austríaca, llegara al poder en caso de que don Carlos no pudiera ocupar su puesto en el trono. La posibilidad de que el infante español no llegara a gobernar, también fue contemplada por Maximiliano II, lo cual podía ser muy beneficioso para los intereses de sus hijos y por extensión para su dinastía. Otra de las causas que motivó el traslado, fue la necesidad de que los hijos del emperador y de María de Austria se educaran bajo los principios de la Iglesia Católica, ya que la influencia del protestantismo en los territorios del Imperio iba en aumento. Maximiliano II se mostró bastante ambiguo en materia religiosa, educado en ambientes erasmistas, se declaró neutral ante las decisiones del Concilio de Trento, y por tanto neutral ante las ideas de la Contrarreforma. Para Felipe II y para su hermana María de Austria era intolerable pensar que alguno de los nietos de Carlos V abandonara la fe católica. Además si un protestante alcanzaba la corona imperial, los intereses del rey de España podían verse perjudicados, puesto que perdería un importante aliado en el norte de Europa para frenar el avance de los reformistas en los Países Bajos e Inglaterra.

El día 17 de marzo de 1564 llegaron ambos archiduques a la Península Ibérica, el rey se trasladó para recibirles personalmente y dispensarles todos los honores así como una cálida bienvenida. Ambos se adaptaron con facilidad a la vida de la corte y sus relaciones con todos los miembros de la familia real fueron cordiales, especialmente con su tía, Juana de Austria y con la tercera esposa del rey, Isabel de Valois.

Los maestros elegidos por su tío no fueron otros que los jesuitas; estos, fieles a los ideales de la Contrarreforma dejaron una profunda huella tanto en Ernesto como en su hermano Rodolfo, desarrollando ambos una profunda religiosidad. Es notable como con el paso de los años, la orden fundada por Ignacio de Loyola ocupó puestos cada vez más importantes en la enseñanza y sobre todo en las cátedras universitarias. En 1567 el monarca peninsular decidió que Ernesto y Rodolfo le acompañaran en el viaje que tenía proyectado realizar a los Países Bajos, aunque este viaje no llegó a realizarse son de reseñar los enormes esfuerzos del monarca para que sus sobrinos recibieran la mejor educación posible.

En el año 1568 murió Isabel de Valois, esto supuso un duro golpe para el rey de España, ya que con su muerte perdía a la que fue, sin duda, su esposa más querida. Felipe II decidió que sus sobrinos acompañaran los restos mortales de esta en su traslado, en cortejo fúnebre, al convento de las Descalzas Reales. La muerte de Isabel sin haber dado a Felipe un heredero varón y el fallecimiento del infante Carlos, le colocaron en una posición muy comprometida, por este motivo decidió contraer matrimonio con una de las hermanas de los archiduques y por tanto su sobrina, la princesa Ana de Austria, que en 1578 daría a luz al heredero, el futuro Felipe III. La llegada de Ana junto con sus hermanos Alberto y Wenceslao, marcó el final de la educación de Ernesto y Rodolfo en la corte de Madrid y en el año 1570, tras la boda de su hermana, partieron hacia Alemania. Felipe II consideró que podía ser peligroso que sus sobrinos llegaran a Alemania por tierra, por lo aprovechó el viaje de don Juan de Austria, que partía reunirse con los ejércitos de Venecia y del papa, para formar parte de la Liga Santa, que derrotó a los turcos en Lepanto; para que diera escolta a Ernesto y Rodolfo en el principio de su viaje.

En el año 1572 Ernesto fue considerado como firme candidato para ocupar la corona de Polonia, tras la muerte sin herederos del rey Segismundo II. Aunque la corona polaca era electiva, los miembros de la familia Jagellón habían ocupado el trono de forma sucesiva desde 1386, pero ahora que esta dinastía había quedado sin heredero varón, la cuestión de la sucesión polaca pasó a interesar a todas las casas europeas. De este modo Ernesto se consolidó como firme candidato junto con otros jóvenes que aunque pertenecientes a familias reales, no tenían opciones de ocupar el trono en sus países de origen. Pese a que Ernesto fue apoyado por Roma, y partía con cierta ventaja con respecto a los otros candidatos, fue la indecisión de su padre, el emperador, y el profundo sentimiento antigermánico de los polacos, que habían apoyado a los turcos en sus enfrentamientos contra el Imperio, los que dificultaron su acceso al trono. Cuando se realizó la elección para escoger al rey de Polonia, el elegido fue Enrique de Anjou, hijo de Catalina de Médicis y futuro rey de Francia, el cual abandonó el trono ante la noticia de que su hermano Carlos IX estaba en su lecho de muerte. Convocado de nuevo la Dieta encargada de la elección, el nuevo rey fue el príncipe de Transilvania Esteban I Báthory.

Durante el reinado de su hermano Rodolfo II (1567-1612), Ernesto fue gobernador de la alta y la baja Austria y tras la muerte del archiduque Carlos también lo fue del Austria interior. Desde el poder intentó hacer efectiva la unión religiosa y política del Imperio, pero las presiones de los protestantes hicieron imposible que llevara a cabo sus propósitos.

Los últimos años de Felipe II, fueron muy agitados, ya que había presentado a su hija Isabel Clara Eugenia como una firme candidata para ocupar el trono francés, puesto que era la heredera de Isabel de Valois, la tercera esposa de Felipe II. El rey de España, se enfrentó a Enrique de Navarra, el cual tras su renuncia al protestantismo llegó al trono, bajo el nombre de Enrique IV, recibiendo el apoyo del pueblo francés y del papa, que consideró sincera su renuncia. La subida al trono de Enrique de Navarra coincidió con el momento de la llegada del archiduque Ernesto a Flandes, en 1594.

Ernesto fue designado para ocupar el puesto de gobernador en los Países Bajos, tras la muerte de Alejandro Farnesio. Felipe II pretendía conservar la unión de ambas ramas de la familia y proyectó que su hija Isabel Clara Eugenia contrajera matrimonio con el archiduque. En un principio Ernesto dudo en aceptar el cargo, ya que era muy posible que sucediese a su hermano en el trono imperial, pero al final se decidió, marchó a Bruselas y ocupó el puesto, que su tío le ofrecía. A su llegada prometió ejercer sus funciones de forma benévola, respetando las diferencias de sus súbditos, pero al comprobar los rebeldes el escaso ejército que traía el nuevo gobernador, decidieron sublevarse nuevamente. Por otro lado debió continuar el esfuerzo bélico contra Francia ya que Felipe II, no se resignaba a que un hugonote, Enrique IV, ocupara el trono francés.

El archiduque ocupó el puesto de gobernador de los Países Bajos muy poco tiempo, ya que en 1595 murió de tuberculosis, dejando, en su lecho de muerte, el mando de las operaciones del norte de Francia al duque de Fuentes, con el encargo de que continuara la guerra. Ernesto murió a la edad de cuarenta años agobiado por multitud de deudas que tanto su tío como su hermano el emperador se negaron a pagar. Inmediatamente su puesto de gobernador fue ocupado por su hermano el archiduque Alberto, el cual contrajo matrimonio con Isabel Clara Eugenia. Finalmente Felipe II se vio obligado a renunciar al trono francés y tuvo que conformarse con que su hija fuera gobernadora de Flandes. A la muerte de esta sin herederos los Países Bajos retornaron de nuevo a la corona española, ya en tiempos de Felipe IV.

Bibliografía

ELLIOT, J.H. Europa en la época de Felipe II, Crítica, 2001.
JOVER ZAMORA, J.M. (dir) “España en tiempo de Felipe II”, en Historia de España de Menéndez Pidal. Vol XXII. Primera parte. Madrid, Espasa Calpe, 1994.

CGS

Ernesto, Archiduque de Austria (1553-1595)

Fuente: Britannica

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