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Definición de Antijuridicidad

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 (De anti- y juridicidad); sust. f.

1. Acción realizada por un sujeto que se considera o valora contraria a derecho.

 [Derecho] La valoración de conductas antijurídicas se realiza fundamentalmente en la esfera sancionadora o punitiva y, por lo tanto, el concepto de antijuridicidad tiene su principal desarrollo en las áreas del Derecho Penal y del Derecho Administrativo sancionador. La acción que se juzga, además de haberse realizado y estar definida en la ley como acreedora de una sanción de tipo penal o administrativo, debe poder recibir un reproche social o valoración negativa como antisocial, y de ahí deriva la posibilidad de su sanción. La antijuridicidad es esencial en el Derecho Penal, al constituirse como elemento configurador del delito junto con la acción, la tipicidad, la culpabilidad y, dependiendo de los autores, la punibilidad. Consiste en la valoración de una conducta como contraria al orden jurídico vigente, sin que concurra circunstancia alguna justificativa de tal acción o conducta. El juicio de valor o reproche que se realiza se considera desde el punto de vista de salvaguarda de los principios , intereses o bienes jurídicos que han de protegerse, al considerarse esenciales en una comunidad. Por lo tanto, deben estar salvaguardados en su expresión máxima por los delitos contenidos en el Código Penal, que recoge los ataques o agresiones más importantes a aquellos principios de convivencia.

Como hemos expresado, el concepto de delito como acción u omisión típica, antijurídica, culpable y punible, revela la concurrencia de sus elementos esenciales, que sólo se separan cuando se trata de analizar científicamente la conducta o se estudian en abstracto por la ciencia penal, ya que toda acción u omisión delictiva, por ser humana, constituye un único fenómeno, un todo unitario y homogéneo. Cada uno de estos elementos está relacionado con los demás, y así la antijuridicidad en concreto depende de la tipicidad, que se considera como indicio de un proceder antijurídico (conducta abstracta descrita en el tipo penal), o como base de la misma antijuridicidad (ya que de no ocurrir causa de justificación, la realización de un hecho tipificado penalmente implica de suyo la antijuridicidad).

Así entendida, ésta es de dos clases: formal y material. La primera se refiere a la consideración de aquellas conductas que violan lo prescrito en la ley; la segunda se refiere a aquellas que vulneran intereses o bienes jurídicos esenciales, por lo que son atentatorias al orden social, o lo que es lo mismo, son antisociales en la terminología más aceptada actualmente por la doctrina penalista a partir de las consideraciones expuestas por Otto Mayer y Edmund Mezgerd. En cualquier caso, la consideración de antijuridicidad de una conducta conlleva el análisis de un elemento negativo de la propia antijuridicidad, como es la no concurrencia de una causa definida por el Derecho que justifique la realización de una conducta descrita como delito en el Código. En este caso, estaríamos ante una acción típica pero no antijurídica, puesto que está justificada por el propio Derecho.

Aunque existe disparidad en la Doctrina cientifico-jurídica penal acerca de cuáles son las causas de justificación de un acto antijurídico, en una primera aproximación podemos decir que se consideran como tales aquellos que:

a) Se realizan en circunstancias especiales que permiten su concreta justificación, como son los realizados bajo estado de necesidad, legítima defensa y, en el caso de las conductas socialmente admitidas como no determinantes de un reproche y que son, sin embargo, material y objetivamente acreedoras de tal reproche, como, por ejemplo, las lesiones causadas en el seno de un combate de boxeo.

b) Se efectúan bajo cumplimiento de deberes que obligan a la realización de la conducta típica, como en el supuesto de la obediencia debida.

c) Aquellas acciones no consideradas antijurídicas, al no corresponderse con acciones descritas formalmente como antijurídicas, por no representar agresiones a bienes jurídicos protegidos.

Bibliografía

GIMBERNAT ORDEIG. Introducción a la parte general del Derecho Penal (Madrid, 1979).
MIR PUIG. Derecho penal, parte general (Barcelona, 1984).
OCTAVIO DE TOLEDO-HUERTA TOCILDO Derecho penal, parte general (Madrid, 1985).

Antijuridicidad

Fuente: Britannica

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