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Definición de Antropología e historia

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 La antropología, desde sus inicios apegados al evolucionismo darwinista (tanto la físico-biológica como la cultural), tuvo una dimensión profundamente historicista. Su estrecha interdependencia con la historia continuó siendo aceptada, en diferentes grados y con distintos matices, por las escuelas culturalista y difusionista que tomaron el relevo de la evolucionista. Los títulos de dos obras del gran antropólogo culturalista británico Edward Burnett Tylor (1832-1917) son indicativas de este tipo de orientación: Researchs into the Early History of Mankind (Investigaciones sobre la historia primitiva de la humanidad) (1865) y Researchs into the Development of Mythology, Philosophy, Religion, Language, Art and Customs (Investigaciones sobre el desarrollo de la mitología, la filosofía, la religión, la lengua, el arte y las costumbres) (1871). Pero fueron particularmente la corriente difusionista y sus dos grandes herederas, la escuela del particularismo histórico fundada por Franz Boas (1858-1942), y la corriente germana de “los círculos o ciclos culturales”, las que desarrollaron teorías complejas y esencialmente historicistas sobre el devenir de la cultura y de la sociedad a través no de una evolución estrictamente diacrónica, sino de una difusión gradual, en haces particulares (según Boas) o en grandes círculos (según los teóricos germanos), pero en todo caso, “histórica”. La corriente norteamericana denominada “de Cultura y Personalidad”, deudora esencialmente de las enseñanzas de Franz Boas, y que tuvo entre sus principales exponentes a Ruth Benedict (1887-1948), Margaret Mead (1901-1978), Abram Kardiner (1891-1981) o Ralph Linton (1893-1953), intentó siempre conjugar la etnología sincrónica con el historicismo diacrónico dentro de un sistema antropológico general.

Por la misma época, el filósofo Martin Heidegger (1889-1976) elaboró, en Sein und Zeit (Ser y tiempo) (1927), una teoría antropofilosófica general sobre el hombre en su dimensión históricotemporal, que tuvo extraordinaria influencia en toda la antropología filosófica posterior.

El funcionalismo de Alfred Reginald Radcliffe-Brown (1881-1955) y de Bronislaw Malinowski (1884-1942) supuso una reacción radical contra el historicismo de las escuelas antropológicas anteriores, y defendió (sobre todo en los trabajos de Malinowski) un tipo de análisis absolutamente sincrónico y un estricto rechazo de cualquier consideración histórica, con el fin de no “contaminar” con bibliografía histórico-cultural dudosamente científica las conclusiones extraíbles del trabajo de campo directo y profundo.

La radicalidad de esta metodología fue atemperada por los mismos funcionalistas de generaciones posteriores, y duramente criticada por otras escuelas como la estructuralista. Efectivamente, el antropólogo estructuralista belga Claude Lévi-Strauss (1908), en su colectánea titulada Anthropologie structurale (Antropología estructural) (1958), rechazaba el ahistoricismo de Malinowski, y defendía que los objetivos y métodos de la etnología y de la historia eran en gran parte coincidentes, aunque diferían, básicamente, en que la etnología estudiaba preferentemente la cultura “no escrita” e “inconsciente” de los pueblos, mientras que el objetivo de la historia era la “cultura escrita” y “consciente”.

Edward Evan Evans-Pritchard (1902-1973), en sus Essays in Social Anthropology (1962) (Ensayos de Antropología Social) (1962), coincidía en buena parte con las apreciaciones de Lévi-Strauss, y señalaba la notable coincidencia de antropología e historia, aunque también identificaba como grandes diferencias metodológicas la práctica del trabajo de campo, el contacto directo con la realidad social y la presión de las situaciones sociales que condicionaban de manera fundamental la investigación antropológica.

En la primera mitad del siglo XX, el prehistoriador británico de origen australiano Vere Gordon Childe (1892-1957) elaboró un tipo de antropología o de antropoarqueología de signo marxista que proclamaba que tanto la arqueología como la antropología no eran otra cosa que historia. Sus teorías influyeron decisivamente, ya en la segunda mitad del siglo XX, en el pensamiento de antropólogos neomarxistas como Bartra y Godelier, en el materialismo cultural de Marvin Harris o en la muy activa “arqueología social latinoamericana”. Todos ellos se han caracterizado por ofrecer, desde distintos ángulos, visiones esencialmente historicistas de la cultura y de la antropología humanas.

En las últimas décadas del siglo XX se ha producido una comunicación creciente entre ambas disciplinas, de forma que Clifford Geertz (1926) ha hablado repetidamente, en las décadas de 1980 y 1990, “del continuo entre la historia antropologizada y la antropología historizada”, mientras que Marshall Sahlins ha procurado también, muy recientemente, conciliar “estructura” (es decir, antropología) y “acontecimiento” (es decir, historia). La cuestión ha dado y sigue dando lugar a innumerables teorías particulares y generales en que han estado implicadas todas las grandes corrientes filosóficas, antropológicas y socio-políticas de nuestro siglo, y parece que va decantándose mayoritariamente hacia una concepción integradora (al menos a nivel teórico) de ambas disciplinas, en que la historia se propondría esencialmente explicar los hechos del pasado y del presente que han ejercido alguna influencia en los procesos de cambio sociocultural e identitario, mientras que la antropología atendería a la estructura y a los hechos socioculturales pasados y presentes en su conjunto, independientemente de su valor neutro o activo en el proceso de conformación y cambio sociocultural.

Bibliografía
LÉVI-STRAUSS, Claude, Anthropologie structurale (París, 1958).
COLLINGWOOD, R. G., Idea de la historia (México, 1977).
LOZANO, J., El discurso histórico (Madrid, 1987).
SAHLINS, Marshall, Islas de historia. La muerte del capitán Cook. Metáfora, antropología e historia (Barcelona, 1988).
GEERTZ, Clifford, Works and Lives. The Anthropologist as Author (Stanford, 1988).
GEERTZ, Clifford, “Historia y antropología”, en Revista de Occidente, nº 137 (1992) pp. 55-74.
GUTIÉRREZ ESTÉVEZ, Manuel, “Antropología e historia: una relación inestable”, en Ensayos de antropología cultural: Homenaje a Claudio Esteva-Fabregat, eds. J. Prat y A. Martínez (Barcelona, 1996) pp. 70-77.
History and Ethnicity, eds. E. Tonkin, M. McDonald y M. Chapman (Londres, 1989).
RICKARD, T., Man and Metals (Nueva York, 1933).
RICKARD, T., The Antiquity of Metal-Working (Londres, 1933).

J. M. Pedrosa

Antropología e historia

Fuente: Britannica

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