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Definición de Berenjena

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 (Del ár. bedinyena); sust. f.

1. [Botánica] Planta hortense, de hojas ovaladas, verdes, cubiertas de un polvillo blanco y con aguijones, flores moradas y fruto comestible, de forma ovalada, envuelto por una delgada película morada y con pulpa blanca: la berenjena fue introducida en Europa por los árabes a través de España.
2. [Botánica] Fruto de esta planta: uno de los platos típicos andaluces, heredado de la gastronomía árabe, son las berenjenas con miel.
3. Berenjena catalana. [Botánica] Variedad de la común, cuyo fruto es casi cilíndrico y de color morado muy oscuro.

 (1)[Botánica] Berenjena (Solanum melongena, L.)

Planta herbácea utilizada como alimenticia. Su denominación botánica es Solanum melongena, L. var. esculentum y pertenece a la familia Solanáceas (Solanaceae).

Su origen se sitúa en regiones del sur de oriente, y se cree que su cultivo se inició en India para ser diseminado en occidente al tiempo de la expansión árabe. La tradición de su cultivo debió de extenderse por el norte de África y el sur de la Península Ibérica, y desde ahí al resto de Europa. En la región levantina existe una fuerte tradición de su cultivo, el cual ha pasado a ser intensivo en grandes plantaciones.

Características morfológicas

Es una planta herbácea que puede desarrollar tallos lignificados, como si fuera un arbusto. El crecimiento de tallos y ramas puede ser indefinido hasta que la planta se marchita, por ello, puede desarrollar más de dos metros de altura y sostener numerosos frutos de buen peso. Su aspecto es desaliñado, ya que la planta tiene un crecimiento lateral e irregular en la división de sus ramas. Este tallo es de color grisáceo o pardo, aunque en algunas variedades se tiñe de morado. Las raíces que sostienen esta planta son robustas y profundas, pueden regenerar tallos aéreos al siguiente año después del invierno.

Las hojas se sitúan de manera alterna en torno a las ramas y están sostenidas por gruesos pecíolos más o menos cortos. Estas hojas son grandes, carnosas y recubiertas de un denso bello algodonoso fundamentalmente en el envés. En este mismo envés y sobre las nerviaciones suelen aparecer espinas romas cortas que hace recordar las solanáceas espinosas africanas, como el Solanum sodomaeum, L., también presente en los litorales de la Península Ibérica. Algunas de las variedades carecen de espinas en todas sus partes.

Las flores son aparentemente solitarias, ya que el racimo original que constituye la inflorescencia emite hasta cinco flores, de las cuales solo una es hermafrodita. Esta es la única que persiste para generar un fruto y las demás caen o emiten frutos pequeños. Las flores se encuentran sostenidas por un corto y grueso pecíolo. Cuentan con un cáliz grueso y carnoso provisto de espinas cortas, del que emergen pétalos soldados en forma de una estrella de cinco o más puntas. El color de esta flor es violáceo, con un centro anaranjado o amarillento. Posee cinco o más estambres de color anaranjado y un estilo que sobresale de estos.

El fruto es una baya carnosa ovoide-oblonga de buen tamaño, sostenida y envuelta por los restos agrandados del cáliz de la flor. Esta parte desarrolla un pecíolo robusto que permite a la planta sostener un fruto anormalmente grande. Esta baya está formada por tejidos esponjosos, en los que se acumula gran cantidad de agua y celulosa, la cual envuelve a numerosas semillas agrupadas esféricamente en su interior. Estas semillas son amarillas o pardas, aunque en la época de recolección tienen el mismo color de la pulpa, por lo que se hacen imperceptibles.

La epidermis contiene grasas que proporcionan la flexibilidad que requiere la planta para engordar el fruto. Esta epidermis tiene tintes morados en numerosas variedades, aunque hay berenjenas verdes o pardoamarillentas. Una característica común es la distribución de los tintes y, por tanto, de la coloración de la piel en estrías que parten radialmente de la base del fruto.

Composición

El fruto de la berenjena contiene un 92% de agua. Su contenido en carbohidratos varía entre 3% y 5%. Su contenido proteico también es bajo, ya que no supera el 1,2%, y posee un bajo contenido en grasas (lípidos 0,2%) de su composición total. La fibra que aporta apenas alcanza un 0,9%. Contiene en cambio de 10 a 30 UI de vitamina A, de 0,04 a 0,05 mg de vitamina B1 y 0,05 mg de riboflavina. Su importancia nutritiva fundamental reside en el rico aporte de minerales, especialmente potasio, calcio y sodio. 100 gramos de pulpa de berenjena contienen de 12 a 15 mg de calcio; entre 25 y 36 mg de fósforo, unos 2 mg de sodio y de 12 a 15 mg de hierro.

Cultivo

Las berenjenas crecen bien en suelos calizos básicos cuya alcalinidad está entre 6 o 7 de pH, aunque soporta un pH de 7,5. En cuanto al tipo de suelos es variable. Puede desarrollarse en suelos pesados pero crece mejor en los sueltos y profundos, en los cuales puede desarrollar su sistema radicular grande y fuerte. Por otra parte, no crece bien en suelos demasiado salinos. Para el buen desarrollo de los frutos se necesita un buen abonado previo a la plantación. Para ello se puede utilizar estiércol bien descompuesto o una combinación de abonos químicos.

Al igual que las solanáceas africanas, es una planta que crece en climas semidesérticos; se desarrolla bien en climas de ambiente seco. Soporta temperaturas superiores a los 40 ºC, aunque la temperatura media ideal para su crecimiento son los 25 ºC. No resisten el frío y perecen con las heladas, por lo que en climas fríos se siembran en semilleros cubiertos y se cultivan en invernaderos. La humedad relativa del aire debe respetar las cotas de 50% y 65%; si la humedad es superior puede desarrollar hongos en el resto del cáliz que sostiene al fruto.

La planta de las berenjenas se reproduce mediante siembra de sus pequeñas semillas; su tamaño es tal que un gramo de semillas secas contiene unas 250 simientes. La siembra se realiza en semilleros, de tal manera que se dejan las simientes a poca profundidad de la tierra y se mantiene la tierra húmeda constantemente. Para acelerar la germinación las semillas se pueden poner a remojo previamente. De diez a veinte días tardan las plantas en germinar y alcanzar el desarrollo óptimo para la siguiente operación de transplante: las plántulas han desarrollado las primeras hojas y alcanzan los 10 cm.

La plantación se establece en surcos distantes entre sí unos dos metros de distancia. Cada planta se sitúa en hoyos a la distancia de metro y medio, ya que el porte y las ramificaciones de la planta son amplias.

A medida que las plantas se desarrollan es necesario mantener la tierra libre, con las escardas que sean necesarias. Los riegos son importantes sobre todo en las primeras fases a partir de su transplante. Para conseguir un riego adecuado actualmente se recurre a la técnica de riego por goteo, con la que se consigue una dosificación exacta del agua y los nutrientes, que a través de este sistema se aportan a la planta.

Debido al caótico crecimiento de las ramas de la berenjena se hace necesario podar y a veces guiar la dispersa planta con un tutor; en todo caso, lo importante es eliminar las ramas para dejar de dos a cuatro por mata. Con ello se consigue un mejor desarrollo de la floración y fructificación. Los chupones y las hojas que aparecen antes de la división de las ramas se eliminan para evitar que la planta pierda fuerza. La planta emite una rama y una flor, a continuación emite una hoja, de cuya axila sale otra ramificación, de nuevo emite otra flor y otra hoja, de esta se elimina el brote de rama para limitar el número de ramificaciones y dar más importancia a las partes fértiles.

La poda de mantenimiento de la berenjena no solo consiste en eliminar ramificaciones, sino también hojas mal situadas, enfermas, marchitas, amarillentas, las que tapen la luminosidad del centro de la planta o las que están demasiado bajas y a la sombra. De las flores se eliminan las más pequeñas para dejar una por cada ramillete, que suele ser de dos o tres. También se eliminan los frutos mal formados o enfermos.

La polinización espontánea de las flores es algo difícil debido a la estructura de la parte sexual. En plantaciones se aplican técnicas de chorros de aire en las flores o se introducen insectos polinizadores, como los abejorros del género Bombus.

Las plantas de berenjena pueden ser invadidas por pulgones que además de chupar la savia son transmisores de enfermedades víricas que deforman las hojas y el fruto. La mosca blanca también suele aparecer en las plantaciones. En tiempo seco y caluroso aparece la araña roja, tan difícil de combatir y cuya extensión y dispersión es tan temible por los agricultores. En tiempo húmedo el problema es el ataque de hongos que atacan el fruto o su pecíolo. En ambiente húmedo las plagas más importantes son las de alternarias (tizón temprano) y hongos.

En los modernos cultivos se recurre a la suelta de los enemigos naturales de la especie que provoca la plaga, con el fin de evitar de forma racional su efecto devastador; así, la araña roja se combate con sueltas de especies depredadoras de huevos, larvas y adultos de este tipo de ácaro: Amblyseius californicus, Phytoseiulus persimilis y Feltiella acarisuga, las cuales además son especies autóctonas de la Península Ibérica.

La mosca blanca tiene como predadores Trialeurodes vaporariorum, Encarsia formosa, Encarsia transvena, Encarsia lutea, Encarsia tricolor, Cyrtopeltis tenuis y Eretmocerus californicus.

Los tripis se combaten con especies como Amblyseius barkeri, Aeolothrips spp. y Orius, spp., además de utilizarse trampas de coloración azul que los atraen.

A estos sistemas de control de plagas se suman varias técnicas profilácticas, como limpieza de instalaciones, eliminación de restos de hierbas de cultivos anteriores, colocación de mallas finas en los invernaderos y desinfección, entre otras medidas.

(Véase Plantas: plagas y enfermedades).

Recolección y usos

Las berenjenas se recolectan a los cinco o seis meses de la siembra, cuando la fruta adquiere un tamaño considerable pero antes de su madurez fisiológica, ya que en este momento las semillas aparecen y se desarrollan en su interior. En el momento en que las semillas aparecen la pulpa pierde cualidades y tiende a adquirir un sabor amargo. El momento de recolección coincide con aquél en el que la berenjena tiene su máxima coloración y brillo. En las variedades con vetas blancas la aparición de color amarillo es una muestra de que las semillas han aparecido. El fruto se desprende al cortar el pecíolo con un instrumento o simplemente arrancándolo a mano.

La berenjena se comercializa tal como es recolectada y puede conservarse en cámaras. Las variedades pequeñas o las que se encuentran en incipiente estado de desarrollo se cuecen y se adoban convenientemente para ser enlatadas. En España son famosas las berenjenas maceradas de Almagro.

Las berenjenas se consumen cocidas o mejor asadas, y enteras, ya que de esta manera conservan los líquidos nutritivos que se encuentran en su interior. También se cortan en rodajas y se asan a la plancha o se sofríen con una limitada cantidad de aceite.

Variedades

Las variedades y tipos cultivados se clasifican en torno a las siguientes variedades: ‘esculentum’, ‘serpentinum’, ‘ovigetum’ y ‘depressum’, según sea la forma y la coloración de los frutos. Entre las variedades ‘esculentum’ destacan las moradas y semilargas como la Reina negra F1 y Larga violeta temprana, que constituyen las berenjenas apreciadas en los mercados por su gran tamaño y forma algo alargada de piel, y de un color violeta oscuro que tiende a negro. La pulpa es blanca o ligeramente verdosa. Este último tono se asocia con un leve amargor.

Entre los frutos de la variedad ‘serpentinum’ alargados o variedades semilargas se clasifican aquellas berenjenas que poseen un fruto con forma oblonga, que es más o menos alargado y grande, de color violáceo, con forma y color similares a la anterior variedad, pero más alargada; destacan Larga morada y Larga violeta morada.

Los frutos varietales de ‘ovigetum son totalmente blancos o provistos de franjas de tono violáceo; algunos se comercializan como ornamentales por su bello aspecto. Las variedades derivadas de ‘depressum comprenden frutos cortos y de forma que asemeja a la pera; su color es generalmente morado.

Una variedad curiosa es ‘Egg Plant’ (Planta de los huevos), de sólo 50-60 cm de altura y con frutos blancos, ovoides, de la apariencia y tamaño de un huevo.

JMGV.

Bengala, Golfo de

Berenjena

Fuente: Britannica

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