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Definición de Cuero

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 (Del lat. corium); sust. m.

1. Pellejo que cubre la carne de los animales: el matadero les vendió una carga de cueros de las vacas.
2. Este mismo pellejo después de curtido y preparado para sus diversos usos: compró en Estambul un precioso bolso de cuero.
3. Odre, pellejo cosido para contener un líquido: el vino de los cueros bañaba los pies de don Quijote.
4. (sust. m. plural) Colgaduras formadas de guadameciles: en Trípoli, visitó la tienda de un artesano que había decorado la entrada con unos cueros.
5. [Deporte] Balón, pelota de cuero: el cuero se estrelló contra el larguero ante la desesperación de los seguidores del Oviedo.
6. [En América] Correa, látigo: al ver el cuero en las manos de su padre, el pequeño huyó de la casa.
7. [En Colombia] Solterona: su familia había empezado a comentar en privado que se estaba convirtiendo en un cuero.
8. [En Colombia] Vejestorio, carcamal: su nieto pensaba que eran cueros todos los que pasaran de los cuarenta años.
9. [En Cuba] Nombre común de varias especies de árboles de hojas coriáceas y rígidas: cortó una rama de un cuero cercano para atizar a las bestias.
10. [En Cuba] Mujer vieja: de repente se vio una mañana en el espejo y le costó reconocerse en el cuero que veía.
11. [En Cuba y Guatemala] Despreocupación, descaro, cara dura: este chico, con el cuero que tiene, o se estrella o llega muy lejos.

Sinónimos
Pellejo, badana, pellejuelo, piel, curtido, cutícula, odre, bota, corambre, correa, cincha, cinto, látigo, balón, pelota, solterona, vejestorio, carcamal, carroza, despreocupación, descaro.

Modismos
Con cuero y carne. (locución adverbial) [Uso anticuado] En flagrante, o con el hurto en las manos.
Cuero cabelludo. Piel de la cabeza donde nace el cabello.
Cuero en verde. El que no ha recibido preparación alguna.
Cuero exterior. [Anatomía] Cutícula, epidermis.
Cuero interior. [Anatomía] Cutis, dermis.
Dejar a alguien en cueros. Dejarle sin camisa, arruinarlo enteramente.
Del cuero salen las correas. [Uso figurado y familiar] Denota que de lo principal sale lo accesorio.
En cueros o en cueros vivos. (locución adverbial) En carnes, sin vestido alguno. 2. Arruinado, pobre.
Entre cuero y carne. (locución adverbial) Debajo de la piel. 2. [Uso figurado] Íntima, connaturalmente.
Estar hecho un cuero. [Uso figurado y familiar] Estar borracho.
Poner cuero y correas en una cosa. [Uso figurado y familiar] Hacer algún oficio por otra persona, y pagar además el costo que tiene.

 (2)[Técnica] Cuero

El empleo de la piel de los animales para satisfacer las necesidades materiales de los hombres está implantado desde hace miles de siglos. Es seguro que el hombre primitivo se remediaba de vestido y calzado con ella; ocurre que al tratarse la piel de una naturaleza putrescible no se conservan restos que lo verifique, algo que sí acontece con materiales como la piedra o el metal. Si en un principio las utilidades de la corambre se reducían a unos pocos objetos, pronto se le concedieron mayores prestaciones en muy diversos campos: escribanía, guarnicionería, marroquinería o decoración, por ejemplo. La técnica de trabajado del cuero se fue perfeccionando con el tiempo, al punto de que hoy día es un proceso prácticamente industrializado y son escasos los talleres artesanales dedicados a su manufactura. Incluso, se ha desarrollado una industria paralela de cuero artificial que, sin alcanzar la calidad del cuero natural, pretende imitarlo a base de conglomerar desechos de cuero, papel y trapos.

El cuero sigue siendo un elemento indispensable en la sociedad. Sus cualidades de durabilidad y flexibilidad, las posibilidades que ofrece por la variedad de pieles y de trabajos, unido todo ello a la belleza de algunos artículos, lo han mantenido entre la demanda popular.
Historia

“Eumeo cortaba un cuero de buey de color vivo y hacía unas sandalias, ajustándoselas a los pies” (Odisea, XIV). De este valioso documento homérico se desprende la familiaridad con que los antiguos griegos acometían la labor de los cueros. Y es posible remontarse aún más lejos en el tiempo y remitir al Egipto predinástico para encontrar pruebas del curtido de cueros en otras civilizaciones. El Imperio romano acogió el cuero con prodigalidad, aunque los mejores curtidores seguían encontrándose en los países africanos. Uno de los más celebrados centros de producción, Gadamés, se encontraba en Libia, lugar de origen de los cueros llamados guadamecíes o guadameciles. En España floreció la industria del curtido en tiempos de la ocupación musulmana; los finos cordobanes del siglo VIII dieron enorme fama a Córdoba, que pasó a convertirse en el centro más avanzado en técnicas decorativas del cuero, pintado y repujado, y en calidad. El procedimiento básico de curtido desarrollado en las tenerías españolas se mantuvo intacto hasta la llegada de la industria en el siglo XIX.

Si el cuero español durante la Edad Media gozó de merecido aprecio, a principios del siglo XVI, de nuevo los musulmanes, esta vez emigrados a los Países Bajos, produjeron en cuero todo tipo de objetos de adorno de mucho mérito y se puso de moda en Europa adquirir estas mercancías. Con los adelantos técnicos del siglo XIX, la fabricación de cuero experimentó un desarrollo definitivo.

Curtido

La piel separada de su natural se reseca y acartona rápidamente si no se procede a un tratamiento especial denominado curtido. Así pues, el cuero es la piel curtida.

En un principio se empleaban aceites y grasas de material curtiente, hasta el hallazgo de sustancias químicas más poderosas, como el alumbre (sulfato), capaces de penetrar la piel. Posteriormente se procedió a un curtido con materias vegetales (cortezas, ramas y hojas de árboles), ricas en tanino. La amplia documentación existente (ordenanzas y obras monográficas) de los siglos XVI y XVII españoles ha dejado bien explicado el procedimiento y los tipos de curtido de la época, con la población de Fregenal como la más sobresaliente curtidora de entonces:

Limpias las pieles de pelos y encarnaduras, se hervían en una infusión hecha con zumaque u otra planta. Las pieles se introducían en unos pozuelos y se cubrían de casca de árboles (alcornoque, roble y encina, con preferencia). En este baño permanecían seis meses a lo poco. Curtidas las pieles, las adobaban los zurradores, y resultaban diferentes calidades de piel, según las cuales se distinguía entre badana (la inferior), baldrés, cordobán (que se engrasaba, azafranaba o trataba con ámbar) y cuero propiamente dicho.

Modernamente, si bien el fundamento continúa siendo el mismo, las nuevas técnicas han ampliado el número de posibilidades.

El primer paso consiste en curar la piel en agua y sal. Las pieles, amontonadas, permanecen macerando alrededor de un mes, tiempo en que las pieles se reblandecen lo suficiente y expulsan elementos de desecho (sangre y restos de impurezas). Existe un método más rápido mediante el cual las pieles sufren la acción de una mezcla de un desinfectante y un preparado altamente salino. Los cueros en este momento se denominan cueros salados o secos, respectivamente. A continuación se riegan con agua y se descarnan.

La depilación de las pieles, después de haberlas mantenido durante varios días en agua con cal y sulfuro de sodio, se realiza con máquinas especiales. Como la cal altera la fisonomía de la piel, hay que proceder al desencalado; para ello se emplea soluciones de ácido y productos suavizantes elaborados a base de enzimas, que nutren la piel y la suavizan. Sólo a partir de este momento, con la piel reducida a la simple dermis, se pasa a la curtición.

Tipos de curtido

La función primordial del curtido es someter la piel al efecto de un adobo, que la preservará en adelante de la putrefacción. Se entiende por tipo de curtido el diferente adobo empleado, vegetal o mineral. El tipo de curtición elegida depende de la procedencia de la piel, es decir, del animal, y sobre todo del uso que vaya a recibir el cuero, pues no es el mismo cuero el destinado, por ejemplo, a fabricar guantes que el destinado a suelas de zapatos.

- El curtido vegetal se ha venido empleando a lo largo de la historia. El concentrado esencial es el tanino, sustancia compuesta de ácido tánico y glucósido del ácido gálico, muy soluble en agua y que se encuentra en la madera. Hoy día se preparan las concentraciones de extractos tánicos en la industria, sin necesidad, como acontecía antiguamente, de tener que echar la casca de los árboles al agua con las pieles. Las concentraciones tienen diferente proporción de tanino, ya que las pieles pasan por varios baños de menor a mayor contenido tánico.

- El curtido mineral se debe a la invención, hacia 1880, de unos científicos al aplicar con éxito sales de cromo en el adobo. Pocas décadas después, el uso del cromo había copado la industria en el curtido industrial del cuero; sólo se continuó utilizando el tanino y el alumbre en curtidos – la guantería – más laboriosos pero de resultados excelentes en cuanto a su fineza. Otros productos químicos a base de sufitaciones, circonio, formaldehídos o taninos sintéticos se han ido incorporando a la industria. Una de las principales ventajas de estos adobos es que requieren mucho menos tiempo para actuar con eficacia que los curtidos vegetales tradicionales.

Algunos cueros se tratan con una combinación de adobos vegetales y artificiales con el fin de lograr una calidad superior.

Una vez concluido el curtido, el cuero, que se denomina entonces cuero verde, ha de trabajarse en función del producto al que esté destinado. En primer lugar, se zurra para que adquiera suavidad y flexibilidad. Cuando el grosor del cuero es excesivo, se divide en láminas mediante el escindido. Los tratamientos posteriores son diversos: lubrificado, blanqueado, planchado, cepillado, satinado en prensas, pulido, teñido (la gama de colores es muy variegada) y se recubre con productos de acabado (ceras o lacas).

Clases de cuero

Las pieles de ganado vacuno, ovino y caprino son las más trabajadas, pero no se desdeñan las de otros muchos animales, desde el cocodrilo a la avestruz. El origen del cuero sirve para una primera clasificación; otra más técnica se efectúa según el acabado del cuero:

- Desdoblado: el cuero más grueso divido en láminas. Se emplea para forros y suelas.

- Charol: suele ser cuero de becerro, lubrificado con aceite de linaza y negro de humo.

- Gamuza: de curtición grasa, su superficie es granulosa.

- Glacé: cuero muy suave de cordero o de cabra.

- Ante: hecho con la peleja del corzo y del ciervo.

- Marroquín: de cabra y teñido en rojo.

- Cuero ruso: generalmente de buey, el adobo se extrae del abedul.

- Cuero danés.

Decoración del cuero

Las técnicas de decoración del cuero son variadas. Cabe distinguir entre los sistemas que trabajan el relieve o el dibujo sobre el propio cuero y entre los sistemas que superponen otros materiales.

Se denomina trazado y modelado al dibujo realizado por compresión sobre la cara del cuero. Si el modelado se inserta con punzones y buriles, se le llama ferreteado. Si el dibujo o estampado se rellena con pan de oro, se le dice a la técnica estampación en oro; si el estampado lleva su color, gofrado. El cuero cincelado fue muy empleado en la encuadernación libresca y consistía en recortar el dibujo en la superficie del cuero.

La taracea es la labor artística de implantar ciertas piezas en un material de fondo. La taracea más común aplicada al cuero es el mosaico o la incrustación de tiras de piel. Sobre el cuero, además, pueden realizarse labores de bordado con hilos.

Bibliografía

FLEMING, John y HONOUR, Hugh, Diccionario de las artes decorativas, Madrid, Alianza Editorial, 1987.

CUERO

Fuente: Britannica

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