Atlas & Maps

Definición de Especulación

0

 (Del lat. speculatio, -onis); sust. f.

1. Reflexión o pensamiento profundo: la especulación es la base de la filosofía.
2. Idea o concepto teórico cuyo fin es la contemplación mental de un objeto: las especulaciones de Einstein se plasmaron en la conocida Teoría de la Relatividad.
3. Conjetura u opinión sin fundamento real formada a partir de una serie de elementos valorativos de juicio: los comentarios que se escuchan acerca de la marcha del jugador no son más que especulaciones de la prensa deportiva.
4. Operación comercial con ánimo de lucro consistente en la compra de un bien y su posterior venta a un precio superior, aprovechando las fluctuaciones de la oferta y la demanda en el mercado: la especulación del suelo provoca subidas escandalosas en el precio de la vivienda.

Sinónimos
Reflexión, meditación, pensamiento, examen, teoría, idea, constructo, abstracción, encarecimiento, negocio, comercio, agio, abuso, usura, botín, monopolio, estraperlo.

Antónimos
Irreflexión, locura, precipitación, práctica, concreción, abaratamiento, moderación, rebaja, liberalización.

 (4) [Economía]

Operación comercial consistente en comprar mercaderías, inmuebles, valores o efectos públicos con ánimo de obtener lucro mediante su posterior venta a precios más altos. En su vertiente peyorativa, el término se refiere al afán de lucro inmediato, sin reparar en la búsqueda de efectos socialmente beneficiosos como el fomento de la economía productiva, la inversión en investigación y desarrollo, la creación de puestos de trabajo, etc.

Historia

Las innovaciones se producen por la existencia de cambios estructurales en el entorno, que llevan a demandar nuevas formas de actuación por parte de los participantes en el sistema. La innovación financiera se desarrolla por similares motivos: los cambios en el entorno económico y la actividad financiera hacen surgir nuevas necesidades y demandan soluciones a las mismas por parte de los agentes económicos. Si nos detenemos brevemente en los aspectos que han cambiado en el entorno económico, sobre todo a partir de la década de los setenta, y considerándolos, por tanto, como determinantes de la innovación financiera y de la especulación en los mercados financieros, éstos podrían resumirse en los siguientes puntos: aparición de déficit públicos crecientes; incremento de la inestabilidad de los precios o inflación; variabilidad de los tipos de cambio por su paso a un sistema de paridades flotantes; y desarrollo tecnológico aplicado al campo de las finanzas.

El gran despegue se produjo desde que a mediados del siglo XIX se normalizaron los contratos de futuros sobre granos en la Bolsa de Chicago y sobre el algodón en la Bolsa de Nueva York, momento a partir del cual el volumen de estas operaciones no ha dejado de crecer, sobre todo durante las últimas décadas del siglo XX, del mismo modo que la variedad de activos financieros sobre los que dichos contratos pueden versar y la actividad de los mercados en que se puede negociar.

Los activos reales (commodities) sobre los que suelen recaer los contratos de futuros son productos como el trigo, maíz, soja, algodón, café, azúcar, cacao, caucho, cobre, madera, plomo, mercurio, níquel, oro, platino etc. La normalización de los contratos de futuros sobre instrumentos financieros es un fenómeno mucho más reciente, cuando comenzaron a practicarse operaciones de futuros en divisas, títulos de renta fija y acciones, sobre todo en Estados Unidos. Los futuros multiplican los productos sobre los que recaen: una misma mercancía se escinde en tantos productos diferentes como fechas a las cuales se extienden los contratos de futuros en ella denominados. Los distintos mercados de un mismo activo se hallan, sin embargo, fuertemente interrelacionados por relaciones de sustitución, y el arbitraje entre ellos hace que la diferencia de precio de un mismo activo entre dos fechas distintas sea la que corresponde al tipo de interés libre de riesgo. Muy pocos contratos de futuros llegan a su término, y de los que llegan muy pocos son los que se ejecutan, ya que se liquidan por las diferencias.

La Cámara para el Intercambio de Opciones en Chicago revolucionó el negocio de las opciones e impulsó un gran desarrollo de este mercado en todo el mundo. Desde que en 1978 se creó la European Option Exchange (EOE) en Amsterdam y en 1982 el LIFE de Londres, la creación de mercados de opciones y futuros ha seguido un ritmo frenético en todo el mundo. En diciembre de 1988 se creó en Madrid la sociedad OM Ibérica, S.A., que se encargó de crear y gestionar un mercado de opciones y futuros en España cuyo funcionamiento no se inició hasta noviembre de 1989. En marzo de 1989 se creó en Barcelona el Mercado de Futuros Financieros, S.A. (MEFFSA), y en febrero de 1991 OM Ibérica amplió su capital social y pasó a denominarse MOFEX (Mercado de Opciones Financiero Español), para, en diciembre de ese mismo año, crear entre MOFEX Y MEFFSA unas sociedades holding de productos financieros derivados que pasaron a denominarse respectivamente MEFF Sociedad Rectora de Renta Fija, S.A. y MEFF Sociedad Rectora de Renta Variable, S.A. Las primeras operaciones de productos financieros derivados que se negociaron en España fueron opciones y futuros sobre el IBEX-35, futuros sobre el bono nacional, el MIBOR-90 y tipos de cambio.

La especulación como actividad comercial

Los mercados de futuros y opciones desempeñan funciones de gran importancia para el buen funcionamiento de la empresa y el mercado en general, ya que facilitan liquidez a los títulos valores que sirven de soporte documental a este tipo de operaciones. Permiten trasladar el riesgo de aquellos agentes económicos que quieren librarse de él mediante la correspondiente operación de cobertura a otros agentes económicos que están dispuestos a asumirlo, con la esperanza de obtener beneficio con ello. Le garantizan por anticipado a la empresa que su producto va a ser vendido a un determinado precio y que sus materias primas van a ser suministradas en unas cantidades, con unas calidades y por unos precios también conocidos de antemano, aunque ello tenga para la empresa un coste, como es lógico. Que los agentes económicos puedan conocer por adelantado los precios de los productos que van a producir o consumir es fundamental para la planificación económica, tanto a nivel empresarial como a nivel general.

Tanto las inversiones en futuros como en opciones son lo que se ha dado en llamar inversiones apalancadas: el capital desembolsado representa un reducido porcentaje del valor total del activo subyacente, lo cual permite multiplicar su posible tasa de ganancia o pérdida y hace que estas inversiones sean altamente especulativas. A los mercados de futuros se les ha culpado de ser la causa de la ruina de la agricultura por haber creado una enorme masa de producción ficticia que ha reducido artificialmente los precios, y de poner en peligro la estabilidad de las monedas y los sistemas económicos. Los futuros y opciones son, si se les sabe utilizar inteligentemente, una forma más de seguro que protege a las empresas de los riesgos de las fluctuaciones de los precios y de las variaciones del tipo de interés y del tipo de cambio. Permiten reducir el riesgo económico (riesgo de mercado) de la empresa y, por ende, también su riesgo financiero, lo cual abarata el coste de su financiación externa.

Son tres los sistemas de contratación que suelen utilizarse en estos mercados:

-Sistemas de corros o de viva voz, cada día con menor peso.
-Sistema telefónico, organizado por medio de una red de circuitos de voz para facilitar la rápida comunicación entre los operadores y la Cámara de Compensación.
-Sistema electrónico. Es el más moderno y eficaz: los distintos operadores miembros del mercado ejecutan sus órdenes de compra y venta a través de un terminal conectado al ordenador central del mercado.

Estrategias

El especulador tiene una visión del mercado diferente al agente que desea cubrirse, en el sentido que no toma posiciones en el mercado de contado y sólo anticipa un precio en el mercado de futuros; por lo tanto, adquiere un riesgo de forma voluntaria con la esperanza de obtener un beneficio.

Las estrategias que llevará a cabo son:

-Si piensa que el precio va a subir comprará contratos de futuros ahora más baratos para venderlos luego más caros.
-Si piensa que el precio va a bajar, venderá ahora contratos de futuros más caros para comprarlos posteriormente más baratos.

En este sentido, existe un alto grado de apalancamiento, tanto positivo como negativo, en cuanto al desembolso que el especulador ha de realizar y el resultado que obtiene. La presencia de especuladores en los mercados es beneficiosa para los mismos, puesto que son ellos los que en la mayoría de los casos ofrecen contrapartida a quienes actúan para cubrirse de riesgos, aumentando así la liquidez del mercado.

Cobertura

Es la operación contraria a la especulación: se pretenden reducir riesgos mediante la toma en el mismo de una posición inversa a la del mercado en el que se está sometido al riesgo, de forma que la posible pérdida por movimientos desfavorables de precios se vea compensada por una liquidación monetaria favorable en los futuros.

Las estrategias de cobertura son:

-Si estamos sometidos al riesgo de una disminución en el precio del subyacente vendemos contratos de futuros.
-Si estamos sometidos al riesgo de que el precio del subyacente aumente compramos contratos de futuros.

Arbitraje

El arbitrajista es el individuo que aprovecha las distorsiones temporales en precios de un activo que se cotiza en mercados diferentes. En la práctica se suelen dar malfuncionamientos en los mecanismos de asignación de precios, ya sea por no incorporar éstos toda la información disponible o por ser la misma entendida de diferente manera por los agentes, lo cual provoca diferencias de precios momentáneas entre activos de diferentes plazas o mercados. En estas situaciones, el arbitrajista comprará el activo en el mercado más barato y lo venderá en el más caro, obteniendo como beneficio la diferencia de precios (si no tenemos en cuenta los costes de transacción). Al igual que en el caso de los especuladores, la presencia en el mercado de arbitrajistas es beneficiosa, ya que el resultado de su actuación es equilibrar el precio en los diferentes mercados, corrigiendo así las posibles ineficiencias. Existen múltiples posibilidades de arbitrar respecto a diferentes precios: futuro-futuro, futuro-contado, etc.

Tipos de ordenes

Los tipos de órdenes que los miembros del mercado, en su nombre o por cuenta de los clientes, pueden traspasar a la Cámara de Compensación para realizar una transacción son las siguientes:

Orden limitada. El precio máximo de compra o el precio mínimo de venta y el volumen de contratos es fijado por el operador al introducirla. Dicha orden se ejecuta si el precio de mercado es mejor que el precio límite, y permanece en el sistema hasta su total ejecución o hasta su anulación por parte del operador que la introdujo.

Orden ilimitada. El operador fija un precio máximo de compra o un precio mínimo de venta, así como el volumen a negociar. La orden es cancelada automáticamente por la cuantía que no hubiera sido ejecutada, es decir, el sistema sólo intenta ejecutar la orden en el momento de entrada de la misma, cancelando automáticamente la parte no ejecutada.

Orden por lo mejor. El operador fija exclusivamente el volumen que desea negociar en compra o venta. La orden, al entrar en el sistema, es ejecutada contra la mejor contrapartida que exista. Si no resultara ejecutada en su totalidad por falta de contrapartida, la parte no ejecutada es cancelada automáticamente.

Orden stop. El operador fija el volumen a negociar en compra o en venta, así como el precio de disparo. La orden es almacenada en el ordenador central del sistema hasta que el operador la anule o hasta que el precio de mercado alcanza o supera el precio de disparo. En ese momento, el sistema libera automáticamente una orden por lo mejor.

Orden stop limitada. El operador fija el volumen a negociar en compra o en venta y el precio de disparo. Asimismo, el operador fija el precio al que será emitida una orden limitada cuando el precio de mercado alcance o supere el precio de disparo.

Orden todo o nada. Esta orden es idéntica a la orden limitada inmediata, pero con la exigencia de que cumplimente la totalidad del volumen de la misma, es decir, no pudiendo hacer una ejecución parcial de la misma como sucede en el caso de una orden limitada inmediata.

Orden ataque. Esta orden es similar a la orden limitada inmediata, pero el precio no es fijado por el operador, sino que es el mejor precio de contrapartida en compra o venta existente en ese momento sobre la pantalla del operador.

Orden market maker. El operador lanza al sistema dos órdenes limitadas, una en compra y otra en venta, con diferentes precios y volúmenes sobre el mismo vencimiento de un contrato.

Orden straddle. Los miembros del mercado no tienen derecho a casar las órdenes recibidas de sus clientes (por ejemplo, una orden de compra y una orden de venta de dos diferentes), sino que el case de las órdenes debe realizarse a través del mercado. Con este tipo de orden el operador lanza al sistema dos órdenes limitadas inmediatas, una en compra y otra en venta, sobre dos contratos diferentes o sobre dos vencimientos diferentes del mismo contrato. El volumen a negociar es el mismo en cada orden, y cuando el sistema las ejecuta lo hace conjuntamente y por el mismo volumen. El volumen restante es inmediatamente cancelado.

Liquidación de las operaciones

Liquidación antes del vencimiento. Se realiza únicamente a través de la introducción de una orden de signo contrario a la previamente introducida, es decir, recomprando el mismo número de contratos que anteriormente habían vendido o vendiendo igual cantidad de contratos previamente comprados. Se obtiene así una posición compensada.

Liquidación al vencimiento. Cumplimiento del contrato a la fecha de liquidación. Si es por entrega supone la transmisión del activo subyacente por la parte que debe vender a la parte que debe comprar, a cambio del precio que corresponda pactado en el contrato. Si la liquidación es por diferencias, supone la transmisión de dinero correspondiente a la diferencia entre el precio pactado en el contrato y el precio de liquidación a vencimiento. Los intercambios de efectivo al vencimiento tendrán en cuenta, según el caso, el proceso de liquidación diaria de pérdidas y ganancias.

Bibliografía

Diccionario Espasa: Economía y Negocios. Arthur Andersen S.A., 3ª edición. (Madrid: Editorial Espasa Calpe, S.A., 1998).
Diccionario Trivium. Derecho y Economía. (Madrid: Ediciones Trivium S.A., 1998).
LÓPEZ DOMÍNGUEZ, I.: Cobertura de riesgos de interés y de cambio. (Madrid: Editorial Gráficas Urbe, S.A., 1995).
SUÁREZ SUÁREZ, A.: Decisiones óptimas de inversión y financiación en la empresa. (Madrid: Ediciones Pirámide, 1996).

ESPECULACIÓN

Fuente: Britannica

So, what do you think ?