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Definición de Métodos anticonceptivos

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 Los métodos anticonceptivos son un conjunto de procedimientos y medidas que permiten a las parejas mantener relaciones sexuales sin que la mujer quede embarazada. De esta forma, se puede elegir libremente en qué momento se desea tener hijos. Alguno de estos métodos permiten también reducir el riesgo de contagio de las enfermedades de transmisión sexual.

Cuando las personas llegan a la madurez física pueden mantener relaciones sexuales y, como consecuencia de ellas, la mujer puede quedarse embarazada si no se ponen los medios necesarios para evitarlo. Tras el coito, las células reproductoras (óvulo y espermatozoide) pueden unirse y originar un embrión. Éste se implantará en el útero y comenzará a crecer y a desarrollarse hasta el momento del nacimiento, cuando se da a luz a un bebé.

Existen datos sobre la utilización de anticonceptivos ya desde el siglo XIX a.C. Sin embargo, no eran muy efectivos y fueron mejorando a lo largo de los siglos, aunque ha sido en los últimos treinta años cuando se han perfeccionado y se ha generalizado su uso. En la actualidad, existe una gran variedad de métodos anticonceptivos, lo que permite que cada pareja pueda elegir el más adecuado para sus circunstancias.

Tipos de métodos anticonceptivos

Existen dos tipos de métodos que permiten que la mujer no se quede embarazada y que el nacimiento no se produzca:

El primero de ellos impide la fecundación, ya que no deja que el óvulo y el espermatozoide lleguen a encontrarse.

El segundo evita que el embrión anide en el endometrio, una membrana mucosa que tapiza la cavidad uterina; por tanto, permite la unión del óvulo con el espermatozoide, pero impide que llegue al útero y se produzca el embarazo.

Métodos naturales

La mujer tiene sólo algunos días fértiles, es decir, días en los que existen más posibilidades de embarazo en cada ciclo menstrual.

Los métodos naturales consisten en evitar las relaciones sexuales durante esos días fértiles (generalmente entre el día 7 y el 18 del ciclo, entendiéndose que el día uno corresponde al día de inicio de la menstruación), de manera que, la mujer debe aprender a distinguir cuándo está en esa etapa no fértil.

Los métodos naturales tienen las siguientes ventajas:

La mujer aprende a conocer su anatomía y a identificar los cambios periódicos que se producen en su organismo.
- No tienen contraindicaciones médicas ni efectos secundarios.
- No suponen ningún gasto económico.
- No generan problemas éticos o religiosos.

Sin embargo, antes de elegirlos, hay que tener en cuenta que los métodos naturales presentan muchos inconvenientes:

- Requieren un gran conocimiento del propio cuerpo.
- Exigen disciplina y fuerza de voluntad para no mantener relaciones sexuales en los días fértiles.
- Son mucho menos efectivos que los métodos artificiales y dan lugar a errores.
- No protegen contra las enfermedades de transmisión sexual por lo que, si no estamos muy seguros de la salud de nuestra pareja sexual, no debemos emplearlos.

Los principales métodos naturales son:

Método de la temperatura basal, método del moco cervical y método sintotérmico.
El método del coitus interruptus también se incluye entre los métodos naturales.

Método de la temperatura basal

En el momento de la ovulación, la temperatura corporal sube y ese aumento se mantiene hasta la siguiente menstruación. El método consiste en registrar la temperatura diaria al despertarse (pero tomada siempre en las mismas condiciones y en el mismo lugar: boca, vagina, axila) y evitar las relaciones sexuales desde el primer día de la menstruación hasta tres días después del ascenso térmico. Hay que hacer un registro de temperatura tres meses antes de empezar a aplicar el método para tener datos con los que poder comparar. Si se usa bien presenta una alta efectividad, pues la tasa de fallo es inferior al 1% de mujeres al año. Pero requiere saber utilizarlo perfectamente y no mantener relaciones sexuales durante bastantes días. Además, no se puede emplear cuando se padece cualquier enfermedad que aumente la temperatura corporal, incluso, un simple catarro.

Método del moco cervical

En la vagina de una mujer joven está presente una secreción llamada moco cervical (una secreción mucosa del cuello del útero) que cambia de características dependiendo del momento del ciclo menstrual. Así, en el momento de la ovulación aparece un moco abundante y fluido. La pareja no debe mantener relaciones sexuales desde el momento en que aparece ese moco hasta tres días después. Si la pareja lo usa correctamente, es un método bastante eficaz y exige un período de abstinencia menor que el método anterior. Sin embargo, tiene la desventaja de que se requiere un gran esfuerzo para aprenderlo. Este método pierde su validez en caso de vaginitis, tratamientos vaginales con lubricantes y espermicidas, etc.

Método sintotérmico

Está considerado como uno de los métodos naturales más eficaces. Consiste en utilizar simultáneamente el registro de temperatura basal y la observación del moco cervical, junto a otros indicadores de la ovulación.

Métodos artificiales que impiden la fecundación

Existen varios métodos artificiales que evitan que se produzca la fecundación. Entre ellos se encuentran los métodos mecánicos y de barrera, el dispositivo intrauterino, la esterilización quirúrgica y la contracepción hormonal que incluye la píldora.

Métodos mecánicos y de barrera

Estos métodos evitan la fecundación de forma mecánica o química. No requieren tantos conocimientos aunque hay que saber usarlos correctamente para que sean efectivos. Como inconvenientes, hay que tener en cuenta que suponen un gasto económico y pueden tener efectos secundarios. Sin embargo, son más cómodos y tienen menos errores.

Son métodos mecánicos y de barrera el preservativo, los espermicidas y el diafragma.

Preservativo

El preservativo consiste en una funda de látex que se coloca antes de la penetración sobre el pene erecto, y así, se impide el paso del semen a la vagina.

El preservativo, si está bien utilizado, proporciona una efectividad del 93% (y llega al 98% si se emplea junto a un espermicida) y ofrece un alto grado de protección frente a enfermedades de transmisión sexual. No tiene efectos secundarios y la única contraindicación es una posible alergia al látex. Sin embargo, para esos casos existen preservativos de otros materiales.

Los preservativos son inocuos, fáciles de conseguir, no son demasiado caros y no precisan controles médicos para su utilización. Son, por tanto, la elección preferida entre la población adolescente y, además, es el método más adecuado para las relaciones sexuales esporádicas.
También existe el preservativo femenino. Se trata de una funda de poliuretano que se introduce en el interior de la vagina y que actúa, igualmente, como barrera. No tiene contraindicaciones y posee las mismas ventajas que el masculino, aunque su utilización es algo más compleja.

Espermicidas

Los espermicidas son una serie de compuestos químicos que pueden presentarse en forma de cremas, espumas o esponjas impregnadas, y que vuelven inactivos a los espermatozoides a su paso por la vagina. Se deben aplicar, aproximadamente, diez minutos antes de la penetración y debe repetirse la aplicación antes de cada coito. Sin embargo, deben usarse siempre junto con otros métodos porque por sí solos son muy poco efectivos.

Los espermicidas están contraindicados en caso de alergia a alguno de sus compuestos, como por ejemplo el cloruro de benzalconio y el nanoxinol-9.

Diafragma

El diafragma es una semiesfera de látex que tapona el paso entre la vagina y el útero para impedir el avance de los espermatozoides. Existen diafragmas de distintos diámetros por lo que la mujer debe elegir el de tamaño adecuado con la ayuda del médico y aprender a ponérselo correctamente.

Hay que colocar el diafragma antes de la penetración y debe permanecer en la vagina, al menos, seis horas después la relación sexual y nunca más de veinticuatro horas. Se pueden utilizar junto a los espermicidas para aumentar su eficacia.

Presenta el inconveniente de su dificultad de utilización, y de que es necesario medir el cuello del útero por parte del médico, para calcular el tamaño. Su efectividad es similar a la del preservativo siempre que se asocie a espermicidas.

Esterilización quirúrgica

Es el método con mayor eficacia (cercano al 100%) y se puede realizar tanto en el varón como en la mujer.

Incluye la vasectomía y la ligadura de trompas.

Vasectomía

La vasectomía es un método de esterilización masculina y consiste seccionar los conductos deferentes del varón para impedir la salida de espermatozoides. Deja indemne el resto del aparato reproductor, por lo cual no impide la eyaculación (aunque no contiene espermatozoides), no afecta a la erección ni al deseo sexual. Sin embargo, no es efectiva hasta que han transcurrido dos meses desde su realización, por lo que, durante ese período, deben utilizarse otros métodos complementarios (barrera).

La técnica quirúrgica es relativamente sencilla; se realiza con anestesia local y consiste en realizar un pequeño corte a través de la piel. El paciente puede regresar a su domicilio ese mismo día. Se considera este método como irreversible, por lo que debe realizarse sólo en individuos que no deseen tener más hijos.

Ligadura de trompas

La ligadura de trompas es un método de esterilización femenina y consiste en la interrupción quirúrgica de las trompas de Falopio, es decir, de los conductos que comunican los ovarios con el útero. Así, se impide que se produzca el encuentro entre el óvulo y los espermatozoides.

Aunque es una técnica muy perfeccionada que se realiza por laparoscopia (introducción del instrumental quirúrgico por una pequeña incisión en el abdomen) y que requiere un par de días de hospitalización, es una intervención menos sencilla y con más complicaciones que la vasectomía.

La ligadura de trompas no afecta al ciclo menstrual femenino, por lo que la mujer seguirá ovulando, tendrá sus menstruaciones normales y no notará diferencia en sus relaciones sexuales.

Contracepción hormonal (CH)

Este método se basa en la administración oral, intramuscular o subcutánea de compuestos formados por la combinación de un estrógeno y de un progestágeno, o bien solo de un progestágeno.

El principal mecanismo de acción consiste en impedir la ovulación, pero también actúan modificando el moco cervical e impidiendo la maduración del endometrio.

La forma de administración más común y frecuente es la vía oral, en el formato conocido como píldora.

La píldora son unas pastillas o cápsulas que contienen hormonas; se toma durante veintiún días seguidos, tras los que se hace un descanso de siete días, durante el cual aparece la menstruación. También se pueden administrar mediante una inyección intramuscular o subcutánea o por medio de unos parches, aunque estas formas son menos utilizadas.

Existen píldoras con distintas proporciones hormonales pero todas impiden la ovulación a la vez que modifican el moco cervical, lo que dificulta el ascenso de los espermatozoides. Además, también impiden la maduración de la capa interna del útero, así que en caso de que exista la fecundación, será difícil que el embrión pueda anidar.

Este método es muy efectivo siempre que la mujer no olvide tomar la píldora ninguno de los veintiún días.

Los efectos secundarios dependen mucho de la cantidad y proporción de hormonas que tenga la píldora. Algunos de los más frecuentes son el aumento de peso, las naúseas, el dolor de mamas y determinados problemas cardiovasculares. Por este motivo es muy importante que las mujeres que usan la píldora no tengan ningún otro factor de riesgo cardiovascular como obesidad, consumo de tabaco o tener más de treinta y cinco años.

La píldora sólo se puede empezar a tomar tras haber pasado una valoración médica (exploración física, analítica y citológica) que se debe repetir anualmente.

La anticoncepción hormonal en el varón se encuentra en fase experimental.

Contraceptivos orales combinados (COC)

Son píldoras que asocian distintas dosis de estrógenos y gestágenos. Su mecanismo de acción se basa en impedir la secreción de hormona folículoestimulante (FSH) por parte de los estrógenos, con lo que se impide la ovulación. Se asocian a un progestágeno para que no se produzcan sangrados entre una menstruación y otra. Los estrógenos más utilizados son el etinilestradiol y el mestranol. Entre los progestágenos, los más utilizados son la medroxiprogesterona, acetato de ciproterona, noretinodrel, acetato de noretisterona, norgestrel y gestodene, entre otros. La combinación se realiza a dosis fijas de cada uno de ellos durante todos los días del ciclo, o a dosis secuenciales.

La utilización de unos u otros condiciona diferentes efectos antiandrogénicos (antimasculinizantes) y distintos efectos secundarios. El efecto antiandrogénico de algunos de ellos (por ejemplo, del acetato de ciproterona) hace que también sean útiles en el tratamiento del acné y del hirsutismo (vello en la mujer).

En cuanto a su utilización, todos se administran en ciclos de 21 ó 22 días consecutivos, a la misma hora, comenzando el primer día de la menstruación o el quinto día del ciclo, según los preparados. Durante la semana de descanso aparece la menstruación. El olvido de una dosis diaria haría fracasar su acción, por lo que es importante que la dosis olvidada se tome antes de las doce horas siguientes. Tanto en el caso del olvido de una toma como en el primer mes de inicio del tratamiento, se debe utilizar otro método complementario (método barrera). No es preciso realizar “descansos” en la toma de los contraceptivos orales cada cierto tiempo, dado que no aporta ninguna ventaja a la mujer y en cambio puede dar lugar a un embarazo no deseado. Tomados correctamente, es decir, sin olvidos ni descansos, su efectividad alcanza el 99,5 -100%.

Entre sus efectos secundarios más frecuentes se encuentran las náuseas, vómitos, cefaleas, dolor mamario, pigmentación facial, hipertensión arterial, arterioesclerosis, trombosis venosa, etc. Las complicaciones cardiovasculares se potencian con el hábito tabáquico y en mujeres mayores de treinta y cinco años. Ningún estudio ha demostrado que el uso de contraceptivos aumente el riesgo de cáncer de mama y, sin embargo, sí disminuyen el riesgo de cáncer de ovario y endometrio. Su utilización requiere una valoración médica inicial (exploración física, analítica, citología) y de un seguimiento periódico. Dado que los COC presentan interacciones con muchos fármacos, es preciso consultar al médico cuando se vayan a tomar conjuntamente.

Minipíldora

La minipíldora es un contraceptivo oral, compuesto por progestágenos únicamente. Se toma todos los días del ciclo, incluso durante la menstruación. Es la elección de aquellas mujeres en las que están contraindicados los estrógenos (por presentar antecedentes de trombosis, diabetes…) y estaría especialmente indicada en mujeres mayores de cuarenta años y durante la lactancia. Es menos eficaz que los COC.

Contracepción hormonal inyectable o de acción prolongada

Este método consiste en la administración de hormonas en una solución oleosa que permite una liberalización lenta del preparado. Los más utilizados son el enantato de estradiol, junto al acetofénido de dihidropregesterona y el acetato de medroxiprogesterona (sólo progestágeno). Se pueden administrar con periodicidad mensual o cada tres meses. Menos eficaces que los COC (pues la tasa de fallos es de 0,2-1,6%) se reservan para mujeres que no aceptan otros métodos anticonceptivos. Entre sus efectos secundarios más importantes se encuentran las alteraciones menstruales, por exceso o por defecto.

Métodos artificiales que evitan la anidación del embrión

Estos métodos pueden suponer ciertos problemas éticos para las personas que no están de acuerdo con el aborto, aunque otras personas consideran que es exagerado considerar estos métodos como abortivos.

Uno de los métodos es hormonal, la llamado píldora del día después, el otro es el dispositivo intrauterino (DIU).

Contracepción hormonal postcoital (“la píldora del día después”)

Este método consiste en la administración de un preparado combinado con altas dosis de estrógenos como medida de emergencia, durante las 72 horas siguientes a una relación sexual con riesgo de embarazo. Es una medida excepcional para casos especiales, como la rotura del preservativo o una violación.
Tiene una efectividad del 99% y produce efectos secundarios mucho mayores que la píldora.

Dispositivo intrauterino (DIU)

El DIU es un pequeño dispositivo de polietileno con un filamento de cobre o de cobre-plata, de diferentes formas y medidas (comúnmente en forma de T o de ancla). Se introduce en el útero a través del orificio cervical. Produce una inflamación en el útero y tiene un efecto tóxico sobre los espermatozoides, de manera que impide tanto la fecundación como la anidación. Tiene una efectividad superior al 99%.

Su inserción debe realizarla un médico durante la menstruación. Puede producir hemorragias (incluso sangrados uterinos no diagnosticados), dolor, infecciones genitales (pélvicas y vaginales) y también aumenta el riesgo de embarazo ectópico (fuera de la cavidad uterina). También pueden producirse alergias al cobre y problemas relacionados con tratamientos anticoagulantes. Su eficacia es muy alta, próxima al 99,5%.

Índice de Pearl

El índice de Pearl es un índice estadístico que mide la efectividad de un método anticonceptivo. Refleja el porcentaje de embarazos (tasa de fallos del método usado) habidos en cien mujeres que utilizan un método determinado durante un año. Su fórmula es:

número de embarazos x 1200*
Índice de Pearl (%)= —————————————— número total de meses empleando el método

*número de meses en 100 años.

Sin la utilización de métodos anticonceptivos, la tasa de fallos es del 40%.

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MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS

Fuente: Britannica

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