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Definición de Orden de la Merced

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 Orden religiosa y militar fundada por san Pedro Nolasco en el siglo XIII, en Barcelona, cuyo fin principal era la redención de cautivos cristianos y la atención a los presos.

Origen y fundación de la Orden

A principios del siglo XIII, Pedro Nolasco, junto a algunos seguidores -tanto laicos como clérigos-, comenzó a recoger limosnas para paliar la mala situación en que se hallaban los cautivos cristianos en tierras del Islam, actividad que desembocó en la fundación de la Orden de la Merced para la redención de cautivos. Esta fundación se debió a la triple aparición de la Virgen a Pedro Nolasco, Jaime I y Raimundo de Peñafort, dominico y confesor del monarca, que les instó a su creación para ejercer la caridad mediante la redención. El 10 de agosto de 1218 se procedió a la celebración del acto fundacional en la catedral de Barcelona. Ofició la ceremonia el obispo de Barcelona, Berenguer de Palou, en presencia del rey Jaime I, que se erigió en patrón de la orden (se estableció desde entonces un estrecho vínculo entre ésta y la monarquía aragonesa). Al tratarse, en el momento de su fundación, de una orden militar, Jaime I le concedió el uso de su escudo de armas, sobre el cual se dispuso, en campo de gules, la cruz blanca, propia de la catedral de Barcelona; se acordó que sus miembros vistieran hábito blanco para facilitarles sus relaciones con los musulmanes. Los mercedarios militares vestían túnica hasta los pies y de mangas estrechas, sobre la cual se disponía la gonela -pieza que baja desde la cintura hasta el borde de la túnica-; llevaban también un escapulario que, junto a la túnica, se ceñía al cuerpo mediante un cinto de cuero del cual pendía la espada. El hábito de los sacerdotes en el convento, similar al de los dominicos, se distinguía por el escudo que llevan sobre el pecho.

El 17 de enero de 1235, tras la solicitud de Pedro Nolasco del reconocimiento papal, Gregorio IX, mediante bula, aceptó la formación de la orden redentora de cautivos, sometiéndola a la regla de san Agustín y poniéndola bajo la protección de la Virgen de la Merced. Asimismo, la orden añadía a los tres votos tradicionales -obediencia, pobreza y castidad- un cuarto voto: la redención de cautivos, que obligaba al mercedario a sustituir como rehén al cristiano en su cautiverio si, llegada la ocasión, esto era necesario.

Desarrollo y expansión de la Orden

La expansión de la orden fue rápida; tras la fundación de la casa madre en Barcelona, en poco más de una década ya había establecimientos mercedarios en Cataluña, Aragón, Mallorca, el Languedoc y Valencia, debido tanto a las donaciones de particulares como a las del propio Jaime I, en agradecimiento a la orden por su colaboración en la conquista de Mallorca (1229) y Valencia (1238).
En 1261, María Cervelló procedió a la fundación en Barcelona de la rama femenina de la orden, cuyas monjas adoptaron como forma de vida la clausura.

Si bien inicialmente se trató de una orden predominantemente laica, a principios del siglo XIV comenzó el proceso de clericalización, que supuso una enconada lucha entre los clérigos y los laicos que comenzó a raíz de la elección, en 1301, de un nuevo maestre laico que no fue reconocido por el prior y la comunidad de Barcelona. Aunque los comendadores de otros conventos de la importancia de Valencia, el Puig, Zaragoza, Tarragona o Gerona, daban su apoyo al maestre laico. Finalmente en 1317, se impuso el sector clerical que contaba con el soporte del papa, Juan XXII; fue elegido para el cargo fray Ramón Albert, que para consolidar la victoria decidió variar las constituciones de la orden, prohibiendo el acceso al cargo a candidatos laicos. A raíz de estos sucesos, los caballeros mercedarios pasaron a formar parte de la recién creada Orden de Nuestra Señora de Montesa.

Fue durante los siglos XIV y XV cuando la orden se extendió fuera de los territorios de la Corona de Aragón (se constata su presencia en Occitania, Castilla, Portugal y Navarra); sin embargo, no fue la única orden encargada de la tarea redencionista, ya que esta función también fue realizada por las instituciones ciudadanas y la orden de la Trinidad, con la cual no cesaron de producirse enfrentamientos como consecuencia de su similar función.

(Véase el apartado correspondiente a Orden de la Trinidad en la voz Trinidad)

Durante el siglo XVI, los mercedarios tuvieron una importante presencia en América, cuya labor evangelizadora les llevó a extenderse por todo el continente. Fue a finales de este siglo cuando la orden experimentó considerables tensiones entre los reformadores y observantes que existían en su seno, lo que desembocó en la escisión de los mercedarios descalzos en 1603.

Por un privilegio del papa Alejandro VIII en 1690 y, posteriormente, por otro de Benedicto XIII en 1725, la orden adquirió carácter mendicante. Los mercedarios se dedicaron desde entonces a la realización de misiones por todo el mundo y a la fundación de colegios. Esta continua expansión haría que en los siglos XVII y XVIII, la orden se estructurara en seis provincias y dos viceprovincias en Europa, ocho provincias y una viceprovincia en América.

La Orden en la época contemporánea

El decrecimiento de la orden comenzó con la Revolución Francesa, a consecuencia de la cual perdió veinte conventos. Más tarde, la exclaustración de 1835 supuso la casi total desaparición de la orden en España. Corrieron la misma suerte muchos de los conventos en América e Italia. Durante la segunda mitad del siglo XIX, quedó reducida al convento de San Adrián en Roma -con únicamente, ocho religiosos- al cual se sumaría, a partir de 1879, el convento del Olivar en Aragón, con doce religiosos. En lo sucesivo, la orden fue creciendo. Volvió a organizarse, tanto en Europa como en América, y se dedicó a la asistencia de los presos en centros penitenciarios y a la docencia.

Temas relacionados

Edad Media.
Cristianismo.
Esclavitud.
Órdenes mendicantes.

Bibliografía

BRODMAN, J.W. L’orde de la Mercè. (Barcelona: 1990).
GAZULLA, F.D. La Orden de Nuestra Señora de la Merced. Estudios historicocríticos (1218-1317). (Monasterio del Puig, Valencia, Instituto Histórico P. Faustino D. Gazulla: 1985).
MUNSURI ROSADO, N. MADRID SOUTO, R. “Aproximación a la vida conventual mercedaria a través de un inventario del s. XV”, en Estudis Castellonencs, 7 (1996-1997), pp. 41-86.

MNMR / RMS

ORDEN DE LA MERCED

Fuente: Britannica

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