Fase 1: Constitución de la AESF y Traspaso de Competencias Regulatorias (2015–2017)
La creación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) respondió a la exigencia de la legislación europea de separar de forma tajante las funciones de explotación comercial y gestión de infraestructuras de las labores puramente regulatorias y de supervisión de la seguridad. Hasta su puesta en marcha, estas responsabilidades recaían difusamente sobre los departamentos ministeriales y organismos internos. Con la promulgación de los reales decretos constitutivos, la AESF asumió la competencia exclusiva para expedir, renovar y revocar las autorizaciones de seguridad de las empresas ferroviarias, así como la homologación de los componentes críticos del material rodante y de la señalización.
Esta independencia institucional permitió dotar a las inspecciones técnicas de un carácter estrictamente técnico y neutral, desvinculado de presiones presupuestarias o políticas. Desde sus primeros meses de actividad, el organismo estableció un marco normativo claro para auditar los Sistemas de Gestión de Seguridad (SGS) tanto del administrador de la vía como de las compañías operadoras, sentando las bases para una supervisión rigurosa de los corredores de alta velocidad y la conservación de la infraestructura.