Fase 1: Primeros Diseños y Experimentos con Pendulación Pasiva (1965–1979)
Durante las décadas de 1960 y 1970, el incremento de la competencia del transporte por carretera y aviación comercial obligó a los operadores ferroviarios de todo el mundo a buscar soluciones técnicas que permitieran elevar la velocidad comercial en las líneas existentes sin incurrir en los costos prohibitivos de construir nuevos trazados rectilíneos a través de montañas. En este contexto surgieron los primeros conceptos teóricos y prototipos experimentales basados en la pendulación, un sistema mecánico concebido para contrarrestar la fuerza centrífuga que experimentan los pasajeros al inscribirse en una curva a velocidad elevada, evitando la sensación de vuelco lateral y mareos.
En España, la firma Patentes Talgo, liderada por su brillante visión industrial, comenzó a conceptualizar un sistema cinemático en el que los vagones se suspendían de un punto situado por encima del centro de gravedad, permitiendo que la propia inercia generada en la curva inclinase de forma natural la caja del vehículo hacia el interior. Esta innovación pionera sentó las bases para el desarrollo tecnológico que posteriormente revolucionaría la explotación de la red ferroviaria convencional y los anchos de vía en tramos de gran complejidad orográfica.